La neumonía es una infección de uno o de los dos pulmones que llena de líquido o de pus los diminutos sacos de aire. Suelen causarla bacterias o virus, y a veces hongos. Los síntomas típicos son tos (a menudo con flemas), fiebre o escalofríos, falta de aire y dolor en el pecho al respirar o al toser. En las personas mayores puede manifestarse solo con confusión, debilidad o una temperatura baja.
La mayoría de las personas se recupera en casa con el tratamiento adecuado y se siente casi normal en unas dos semanas. Pero la neumonía puede ser grave: en Estados Unidos causó 41.627 muertes en 2024, según los CDC. Para saber quién está en riesgo, el médico usa herramientas sencillas: una radiografía de tórax, la medición del oxígeno, unos pocos análisis de sangre y una escala breve de gravedad.
Esta guía te explica cómo se diagnostica la neumonía, qué significan tus resultados de sangre (leucocitos, PCR, procalcitonina, urea), si es contagiosa, qué es la «neumonía ambulante» y qué ha cambiado con la guía de 2025.
Lo esencial sobre la neumonía
- La neumonía es una infección pulmonar que pueden causar muchos microbios: el neumococo, Mycoplasma, la gripe, la COVID-19 y el VRS son frecuentes.
- El diagnóstico se basa en los síntomas, la exploración de los pulmones y una radiografía de tórax. Los análisis de sangre indican la gravedad y si es probable que la causa sea bacteriana.
- Escalas como la CURB-65 ayudan a decidir entre tratamiento en casa, ingreso en planta o cuidados intensivos.
- Desde la guía de la ATS de 2025, muchos adultos que mejoran rápido pueden dejar el antibiótico a los 3-5 días.
- Las vacunas reducen el riesgo: en España se recomienda la vacuna frente al neumococo a partir de los 65 años, además de las vacunas de la gripe, la COVID-19 y el VRS para las personas mayores.
¿Qué es la neumonía?
Los pulmones terminan en millones de pequeños sacos de aire llamados alvéolos, donde el oxígeno pasa a la sangre. En la neumonía, una infección inflama estos sacos y se llenan de líquido. Pasa menos aire, así que respiras más rápido, toses y tu nivel de oxígeno puede bajar.
Los médicos clasifican la neumonía según dónde se contrajo, porque eso cambia los microbios probables:
- Neumonía adquirida en la comunidad (NAC): se contrae en la vida diaria. Es el tipo más frecuente y el tema principal de esta guía.
- Neumonía relacionada con la asistencia sanitaria o nosocomial: aparece durante o después de un ingreso en un hospital o en una residencia.
- Neumonía asociada a ventilación mecánica: aparece en una persona conectada a un respirador.
- Neumonía por aspiración: se produce al inhalar comida, bebida o saliva, a menudo en personas con dificultad para tragar.
Si lo que más te preocupa es un dolor en la espalda o en el costado al respirar, nuestra guía sobre neumonía y dolor de espalda explica cuándo ese dolor apunta a los pulmones.
Causas y factores de riesgo de la neumonía
Los CDC enumeran las causas principales:
- Bacterias: sobre todo Streptococcus pneumoniae (neumococo) y Mycoplasma pneumoniae; con menos frecuencia Haemophilus influenzae, Legionella y Chlamydia pneumoniae.
- Virus: gripe, COVID-19, VRS, metapneumovirus humano, parainfluenza y rinovirus. Nuestro artículo sobre los síntomas y el tratamiento de la gripe explica cómo la gripe puede acabar en neumonía.
- Hongos, más raros y sobre todo en personas con las defensas bajas.
A menudo no se encuentra ningún microbio, incluso tras hacer pruebas. Eso no significa que el tratamiento sea erróneo. Según los CDC y MedlinePlus, los principales factores de riesgo son:
- La edad: adultos de 65 años o más y niños menores de 5 años.
- Un sistema inmunitario debilitado, que supone el mayor riesgo.
- Enfermedades crónicas del corazón, de los pulmones (EPOC, asma), del hígado o de los riñones, y la diabetes.
- Fumar, beber mucho alcohol, el contacto con personas enfermas y la temporada de otoño e invierno.
Síntomas de la neumonía y signos de alarma
Los síntomas pueden empezar de golpe o ir apareciendo en unos días:
- Tos, a menudo con moco amarillo, verde, de color óxido o con sangre.
- Fiebre, sudoración y escalofríos con tiritona.
- Falta de aire y respiración rápida.
- Dolor punzante en el pecho que empeora al inspirar o al toser.
- Cansancio, falta de apetito y, a veces, náuseas, vómitos o diarrea.
En las personas mayores y en las que tienen las defensas bajas, los síntomas pueden ser sorprendentemente leves: la confusión, la debilidad o una temperatura baja pueden ser la única pista. Son signos de alarma urgentes los labios azulados, la dificultad para respirar en reposo, la confusión y los síntomas que empeoran después de haber mejorado.
Neumonía ambulante
«Neumonía ambulante» o «neumonía atípica» es el nombre habitual de la neumonía causada por Mycoplasma pneumoniae. Los CDC explican que la persona suele encontrarse lo bastante bien como para seguir yendo al trabajo o al colegio. Provoca una tos que puede durar semanas, cansancio, fiebre y falta de aire; los niños pequeños pueden tener, en cambio, mocos o pitos al respirar. Los síntomas aparecen entre 1 y 4 semanas después del contagio. Mycoplasma es la causa bacteriana más frecuente de neumonía en niños hospitalizados y la segunda en adultos.
¿La neumonía es contagiosa?
Los microbios que causan la neumonía suelen ser contagiosos. La gripe, la COVID-19, el VRS, el neumococo y Mycoplasma se transmiten con la tos, los estornudos y el contacto cercano. Una persona expuesta puede tener solo un resfriado y otra, a menudo mayor o con una enfermedad crónica, desarrollar una neumonía. La neumonía por aspiración no es contagiosa.
Los CDC aconsejan mantenerse alejado de los demás mientras estés enfermo, taparse al toser, lavarse las manos y limpiar las superficies compartidas. Pregunta a tu médico cuándo puedes volver al trabajo o al colegio.
Diagnóstico y pruebas de la neumonía
No existe un único «análisis de sangre de la neumonía». El diagnóstico combina los síntomas, la exploración física y la imagen. Las demás pruebas responden a tres preguntas: ¿cuán grave es?, ¿la causa es bacteriana o vírica?, ¿es seguro tratarla en casa?
Exploración y pulsioximetría
El médico ausculta en busca de crepitantes y mide la temperatura, la frecuencia cardiaca, la frecuencia respiratoria y la tensión arterial. Un pulsioxímetro de dedo mide la saturación de oxígeno (SpO2). MedlinePlus indica que lo normal es del 95 % al 100 %; un 92 % o menos es motivo para contactar con tu médico, y un 88 % o menos requiere atención inmediata. Las lecturas pueden fallar entre un 2 % y un 4 % y tienden a sobrestimar el oxígeno en la piel oscura. Si notas mucha falta de aire pese a un valor normal, una gasometría arterial da una cifra precisa.
Pruebas de imagen
La radiografía de tórax suele ser la primera prueba. Muestra la zona infectada y complicaciones como el líquido alrededor del pulmón (derrame pleural). La guía de la ATS de 2025 también respalda la ecografía pulmonar realizada por profesionales con experiencia. El TAC se reserva para los casos dudosos. En fumadores, una neumonía que no se resuelve debe volver a revisarse; consulta nuestra guía sobre el diagnóstico del cáncer de pulmón.
Análisis de sangre en la neumonía
- Hemograma: un recuento alto de leucocitos, sobre todo neutrófilos, sugiere bacterias; un recuento muy bajo puede indicar una infección grave. Nuestra guía del hemograma completo explica cada línea.
- Proteína C reactiva (PCR): un marcador general de inflamación que también sirve para seguir la recuperación.
- Procalcitonina: sube más en las infecciones bacterianas que en las víricas.
- Urea (o BUN, nitrógeno ureico), creatinina y sodio: una urea alta es un punto de peligro en la CURB-65, y el sodio bajo es frecuente en la neumonía grave.
- Hemocultivos: recomendados en la neumonía grave y en personas con riesgo de microbios resistentes, no en todos los casos.
Esputo, exudados y orina
- Cultivo de esputo: sobre todo para pacientes hospitalizados con neumonía grave.
- Exudado nasal o faríngeo: pruebas moleculares rápidas (PCR) de gripe, COVID-19, VRS y a veces Mycoplasma.
- Antígenos en orina de neumococo y Legionella: aconsejados en la neumonía grave, y para Legionella durante brotes o tras un viaje.
Si tienes tos prolongada, pérdida de peso y sudores nocturnos, el médico también puede descartar una tuberculosis; consulta nuestra guía de la prueba de la tuberculosis.
Valores de referencia y umbrales de gravedad
Estas son las cifras que miran los médicos. Los intervalos normales varían algo entre laboratorios, así que compáralos con los de tu propio informe.
| Prueba o signo | Valor habitual (EE. UU. / SI) | Umbral preocupante |
|---|---|---|
| Saturación de oxígeno (SpO2) | 95 % a 100 % | 92 % o menos: llama a tu médico; 88 % o menos: urgencia |
| Leucocitos | 4.500 a 11.000/µL (4,5 a 11,0 × 10⁹/L) | Menos de 4.000/µL (4,0 × 10⁹/L) por la infección: criterio de neumonía grave |
| Plaquetas | 150.000 a 400.000/µL (150 a 400 × 10⁹/L) | Menos de 100.000/µL (100 × 10⁹/L): criterio de neumonía grave |
| Nitrógeno ureico (BUN) | Unos 7 a 20 mg/dL (2,5 a 7,1 mmol/L); en España se informa a menudo la urea (aprox. 15 a 45 mg/dL) | Urea por encima de 7 mmol/L (unos 19 mg/dL de BUN): 1 punto CURB-65; BUN de 30 mg/dL (11 mmol/L) o más: puntos PSI |
| Sodio | 135 a 145 mEq/L (mmol/L) | Menos de 130 mEq/L: puntos PSI |
| pH arterial | 7,35 a 7,45 | Menos de 7,35: puntos PSI |
| Procalcitonina | Baja en personas sanas (ng/mL = µg/L) | 0,1 µg/L o menos: bacterias menos probables; 0,25 µg/L o más: más probables (umbrales de estudios, nunca se usan solos) |
| Frecuencia respiratoria (adultos) | Unas 12 a 20 por minuto | 30 o más: 1 punto CURB-65 |
| Tensión arterial | Menos de 120/80 mm Hg | Sistólica por debajo de 90 o diastólica de 60 o menos: 1 punto CURB-65 |
| Temperatura | Unos 36,1 a 37,2 °C (97 a 99 °F) | Menos de 36 °C (96,8 °F): criterio de neumonía grave |
Cómo interpretar tus resultados
La escala CURB-65
La CURB-65 da un punto por cada uno de estos criterios: Confusión, Urea por encima de 7 mmol/L, frecuencia Respiratoria de 30 o más, tensión arterial (Blood pressure) baja y edad de 65 años o más. En el estudio que la creó, la mortalidad a 30 días fue del 0,7 % con 0 puntos, del 3,2 % con 1, del 3 % con 2, del 17 % con 3, del 41,5 % con 4 y del 57 % con 5. Con 0 o 1 punto suele poder tratarse en casa; con 3 o más se orienta hacia el hospital.
El índice de gravedad de la neumonía (PSI)
El PSI (o escala de Fine) suma puntos por la edad, otras enfermedades, las constantes vitales y valores de laboratorio como la urea, el sodio y el pH de la sangre. La guía ATS/IDSA lo prefiere, con la CURB-65 como alternativa, siempre junto al criterio del médico. Alguien que no tolera los líquidos o tiene el oxígeno muy bajo puede necesitar el hospital aunque su puntuación sea «baja».
Leucocitos, PCR y procalcitonina juntos
Ningún marcador por sí solo demuestra una neumonía bacteriana. Un recuento de leucocitos alto con muchos neutrófilos, una PCR claramente elevada y una procalcitonina de 0,25 µg/L o más apuntan a bacterias. Unos valores normales hacen más probable un virus, pero no descartan las bacterias, sobre todo al principio. Nuestras guías sobre los neutrófilos altos y la proteína C reactiva profundizan en el tema.
La guía ATS/IDSA indica que el antibiótico debe empezarse cuando se confirma la neumonía, sea cual sea el primer resultado de procalcitonina. La prueba es más útil después, para decidir cuándo suspenderlo. En un análisis conjunto de 26 ensayos y 6.708 pacientes, guiarse por la procalcitonina redujo el uso de antibióticos en 2,4 días, disminuyó los efectos secundarios y bajó ligeramente la mortalidad. Consulta nuestra página sobre la prueba de procalcitonina.
Una urea en aumento puede indicar deshidratación o sobrecarga de los riñones; nuestra guía del análisis de urea (BUN) explica por qué. Si la infección pasa a la sangre, la preocupación pasa a ser la sepsis, que tratamos en nuestro artículo sobre el análisis de sangre de la sepsis.
Tratamiento y seguimiento de la neumonía
Antibióticos
Para adultos sanos tratados en casa, la guía ATS/IDSA recoge la amoxicilina (una penicilina que bloquea la pared de la bacteria), la doxiciclina o un macrólido como la azitromicina solo donde la resistencia local del neumococo sea inferior al 25 %. Las personas con enfermedades del corazón, los pulmones, el hígado o los riñones, diabetes o cáncer suelen recibir amoxicilina-ácido clavulánico o una cefalosporina junto con un macrólido o doxiciclina, o bien una fluoroquinolona como el levofloxacino, que bloquea la ADN girasa bacteriana. En el hospital, la opción habitual es un betalactámico como la ceftriaxona más azitromicina, o una fluoroquinolona sola. En España, las pautas concretas dependen también de las resistencias locales y de las guías de cada comunidad.
¿Cuánto dura el tratamiento?
La duración depende ahora de lo rápido que mejores. La «estabilidad clínica» significa constantes vitales normales, comer y estar bien despierto. La guía de la ATS de 2025 recomienda menos de 5 días (al menos 3) en la neumonía no grave una vez estable, y 5 días o más en la neumonía grave. Nunca lo dejes por tu cuenta: sigue el plan de tu médico.
Neumonía vírica y atención hospitalaria
Los antibióticos no actúan sobre los virus. La neumonía por gripe se trata con un antiviral como el oseltamivir, que bloquea la enzima neuraminidasa del virus; la COVID-19 tiene sus propios antivirales. En el hospital pueden darse oxígeno, sueros y soporte respiratorio. Los corticoides como la hidrocortisona pueden usarse en la neumonía grave, no en los casos leves. En casa, descansa, bebe líquidos y toma paracetamol para la fiebre si tu médico está de acuerdo.
Recuperación
Con tratamiento, la mayoría de las personas se encuentra casi normal en unas 2 semanas, aunque el cansancio y la tos pueden durar un mes o más. Una radiografía de control no es rutinaria si te recuperas bien, pero puede pedirse si los síntomas persisten o si fumas. La radiografía tarda a menudo semanas en normalizarse, más que los síntomas.
Cómo prevenir la neumonía
- Vacuna frente al neumococo: el Ministerio de Sanidad la recomienda a partir de los 65 años y en adultos con enfermedades de riesgo, y los bebés la reciben a los 2, 4 y 11 meses. En Estados Unidos, desde octubre de 2024, los asesores de los CDC la recomiendan con una vacuna conjugada (VNC20 o VNC21 sola, o VNC15 seguida de VPN23) a todos los adultos de 50 años o más; allí solo el 25,8 % de los adultos la había recibido alguna vez en 2025.
- Vacuna anual de la gripe; consulta nuestro artículo sobre la vacuna de la gripe 2026.
- Vacuna del VRS para las personas mayores y los adultos con mayor riesgo, según el calendario de tu comunidad autónoma.
- Vacunas de la COVID-19, la tos ferina, Hib y el sarampión según tu edad.
- Lavarse las manos, taparse al toser, no fumar y mantener controladas las enfermedades crónicas.
Neumonía en niños, en el embarazo y en personas mayores
Niños
La OMS aconseja sospechar una neumonía en un niño menor de 5 años con tos o dificultad para respirar, y confirmarla por la respiración rápida o el tiraje torácico, cuando la parte baja del pecho se hunde al inspirar. No poder beber, una somnolencia inusual o las convulsiones son signos de peligro. La amoxicilina es el antibiótico de primera elección. En el ensayo estadounidense SCOUT-CAP, 5 días de antibiótico funcionaron igual de bien que 10 días en niños de 6 meses a 5 años.
Embarazo
La gripe y la COVID-19 pueden ser más graves durante el embarazo, por lo que vacunarse es importante. La vacuna del VRS en el embarazo protege al recién nacido; si no, los bebés pueden recibir un anticuerpo (nirsevimab o clesrovimab). Nuestra guía de los análisis de sangre en el embarazo explica los controles habituales.
Personas mayores
Las personas de 65 años o más tienen más probabilidades de necesitar ingreso y de sufrir complicaciones. Los síntomas suelen ser atípicos: confusión, una caída o falta de apetito en lugar de fiebre alta. Los cambios del sistema inmunitario con la edad se tratan en nuestro artículo sobre linfocitos y envejecimiento.
Cuándo ir al médico
Pide cita con tu médico de familia el mismo día si tienes tos con fiebre, escalofríos o falta de aire, dolor en el pecho al respirar, o moco de color óxido o con sangre. Actúa antes si tienes 65 años o más, estás embarazada, tienes una enfermedad crónica o las defensas bajas, o si tu hijo respira rápido.
Llama al 112 o acude a urgencias si hay:
- Mucha dificultad para respirar, o un pecho que se hunde con cada respiración.
- Labios o yemas de los dedos azulados, o una lectura del pulsioxímetro del 88 % o menos.
- Confusión, o mucha somnolencia o dificultad para despertarse.
- Dolor fuerte en el pecho, latidos muy rápidos o desmayo.
- Empeoramiento con el antibiótico, o una mejoría seguida de un empeoramiento brusco.
Últimos avances científicos sobre la neumonía
La guía de la ATS de 2025: tratamientos más cortos y un debate
La American Thoracic Society actualizó su guía para adultos en 2025 (publicada en enero de 2026). Respalda la ecografía pulmonar, recomienda de 3 a menos de 5 días de antibiótico en la neumonía no grave estable y sugiere antibióticos en pacientes con una prueba de virus positiva si tienen otras enfermedades o están hospitalizados. La Infectious Diseases Society of America estuvo de acuerdo con 8 de las 10 recomendaciones, pero no respaldó la actualización por este último punto: la mayoría de los pacientes con una prueba de virus positiva no tiene bacterias, y esperar un poco es seguro en los casos no graves. Para ti: los tratamientos cortos son ya la norma, y una prueba positiva de gripe o de COVID-19 no resuelve por sí sola la cuestión del antibiótico.
Corticoides en la neumonía grave
En el ensayo francés CAPE COD (NCT02517489), 800 pacientes de cuidados intensivos recibieron hidrocortisona o placebo; las muertes a 28 días bajaron del 11,9 % al 6,2 %. Pero REMAP-CAP (NCT02735707), publicado en 2025, no halló un beneficio claro de una pauta fija de 7 días sobre la mortalidad a 90 días. Los corticoides siguen siendo una decisión hospitalaria reservada a los casos graves.
Vacuna antineumocócica desde los 50 años en EE. UU.
En junio de 2024, la FDA aprobó la VNC21 (Capvaxive), que añade ocho serotipos que no tenían las vacunas anteriores. En octubre de 2024, los asesores de los CDC bajaron la edad de la vacunación antineumocócica sistemática de 65 a 50 años. En España la referencia sigue siendo los 65 años: pregunta en tu centro de salud qué vacuna te corresponde.
La vuelta de la neumonía por Mycoplasma
Las infecciones por Mycoplasma cayeron durante la pandemia de COVID-19 y después se dispararon. En 42 hospitales infantiles de EE. UU., la neumonía por Mycoplasma llegó a 12,5 por cada 1.000 ingresos en 2024, frente a 2,1 entre 2018 y 2023, sobre todo en niños de 6 a 12 años; los casos no fueron más graves. En Ohio, la resistencia a los macrólidos era baja (2,4 %) pero creciente. Un ensayo de la Mayo Clinic (NCT07164131) compara ahora la azitromicina con la doxiciclina en adultos hospitalizados.
Pulsioxímetros y color de piel
Una revisión de 2026 confirma que los pulsioxímetros de dedo pueden sobrestimar el oxígeno en la piel oscura, sobre todo cuando el oxígeno ya está bajo. En casa, fíjate en la evolución y en cómo te encuentras, no solo en la cifra.
¿Qué análisis pueden ayudar?
Tras una consulta o un ingreso, tu informe suele incluir un hemograma, la PCR, la procalcitonina y una bioquímica. Conocerlos te ayuda a seguir la recuperación:
- Hemograma: los leucocitos y los neutrófilos deberían volver a la normalidad a medida que te recuperas. Nuestra comparación entre el hemograma y la bioquímica (CBC y CMP) explica cada panel.
- PCR: baja en pocos días cuando el tratamiento funciona; una PCR que no baja, con fiebre persistente, es motivo para llamar a tu médico.
- Procalcitonina: un nivel en descenso apoya la retirada del antibiótico.
- Urea, creatinina y sodio: valoran la hidratación y la función de los riñones.
- Llega una prueba rápida para distinguir infección bacteriana y vírica; lee sobre el análisis de sangre de 15 minutos para infección bacteriana o vírica.
Si un valor sale marcado, nuestra guía sobre los resultados anormales en un análisis de sangre explica lo que suele importar.
Glosario
- Alvéolos: diminutos sacos de aire donde el oxígeno entra en la sangre.
- CURB-65: una escala de gravedad de cinco puntos.
- Índice de gravedad de la neumonía (PSI): una escala más larga que usa la edad, las enfermedades, las constantes vitales y los análisis.
- Procalcitonina: una proteína de la sangre que sube sobre todo en las infecciones bacterianas.
- PCR (proteína C reactiva): un marcador de inflamación que fabrica el hígado.
- Pulsioximetría: una pinza en el dedo que estima la saturación de oxígeno.
- Antígeno en orina: detecta fragmentos de neumococo o de Legionella en la orina.
- Sepsis: una reacción del organismo a una infección que daña los órganos y pone en peligro la vida.
- Neumonía ambulante: neumonía leve, normalmente por Mycoplasma pneumoniae.
Preguntas frecuentes sobre la neumonía
¿La neumonía es contagiosa?
Los microbios que causan la mayoría de las neumonías, como la gripe, la COVID-19, el VRS, el neumococo y Mycoplasma, se transmiten con la tos y los estornudos, pero no todo el que se contagia acaba con neumonía. La neumonía por aspiración no es contagiosa. Mantente alejado de los demás mientras tengas fiebre.
¿Cuántos días dura la neumonía?
La mayoría de las personas se recupera por completo, muchas en unas 2 semanas, aunque el cansancio puede durar un mes o más. El riesgo aumenta con la edad y otras enfermedades: en el estudio CURB-65, la mortalidad a 30 días fue inferior al 1 % con 0 puntos, pero del 57 % con 5 puntos.
¿Qué hago si tengo neumonía?
Sigue el tratamiento completo que te indique tu médico, descansa, bebe líquidos y controla la fiebre. Evita el deporte intenso y la natación mientras tengas fiebre, falta de aire o mucha tos: exigen mucho a los pulmones y podrías contagiar. Vuelve poco a poco cuando respires con normalidad y llama al 112 si aparecen signos de alarma.
¿Qué tipos de neumonía afectan a las personas mayores?
Sobre todo la neumonía adquirida en la comunidad por neumococo, gripe, VRS o COVID-19; la neumonía por aspiración en personas con problemas para tragar; y la neumonía nosocomial en hospitales y residencias. Los síntomas pueden ser tan sutiles como una confusión o una caída.
¿Cuáles son las fases de la neumonía en los niños?
Los médicos la gradúan por los signos de gravedad: primero tos o dificultad para respirar con respiración rápida; después tiraje torácico; luego signos de peligro como no poder beber, somnolencia inusual o convulsiones. Cada fase requiere una atención más rápida, hasta urgencias.
¿Cuál es el tratamiento antibiótico para la neumonía?
En adultos sanos tratados en casa suele usarse amoxicilina; si hay otras enfermedades, amoxicilina-ácido clavulánico o una cefalosporina con un macrólido, o levofloxacino. La neumonía vírica no se trata con antibióticos, y la duración ronda hoy los 3 a 5 días si mejoras rápido.
¿Cómo se puede prevenir la neumonía?
Vacúnate frente al neumococo a partir de los 65 años (antes si tienes riesgo), ponte la vacuna de la gripe cada año y las de la COVID-19 y el VRS si te corresponden, lávate las manos y no fumes.
¿Qué es la neumonía nosocomial y qué precauciones se toman en el hospital?
Es la que aparece durante o después de un ingreso. Los hospitales usan la higiene de manos, las mascarillas y el aislamiento para los microbios contagiosos como la gripe o la COVID-19. Las visitas deben lavarse las manos y quedarse en casa si están enfermas.
Fuentes
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- CDC National Center for Health Statistics — FastStats: Pneumonia (estadísticas) — CDC, 2026 — cdc.gov
- CDC — Información sobre la infección por Mycoplasma pneumoniae — CDC, 2025 — cdc.gov
- CDC — Vacunas antineumocócicas y vacunas contra el VRS — CDC, 2025-2026 — cdc.gov
- MedlinePlus — Neumonía adquirida en la comunidad en adultos, pulsioximetría y recuento de leucocitos — NLM, 2025 — medlineplus.gov
- Organización Mundial de la Salud — Neumonía infantil (nota descriptiva) — OMS, 2022 — who.int
- Ministerio de Sanidad — Enfermedad neumocócica invasiva: vacunas (información para la ciudadanía) — Gobierno de España — sanidad.gob.es
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