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Sarampión: síntomas, sarpullido, prueba IgM e inmunidad

Índice

Niño con el sarpullido rojo del sarampión en la cara y el pecho junto a un tubo de análisis

⚕️ Este artículo tiene fines meramente informativos y no sustituye el consejo médico. Consulte siempre a su médico para interpretar los resultados.

El sarampión es una infección vírica muy contagiosa que empieza como un catarro fuerte, con fiebre alta, tos, mocos y ojos rojos y llorosos, y que unos 3 a 5 días después provoca un sarpullido rojo y en manchas (exantema) que baja desde la cara por todo el cuerpo. La mayoría de las personas se recupera en unas semanas, pero el sarampión puede causar neumonía, inflamación del cerebro (encefalitis) y la muerte, sobre todo en niños pequeños, embarazadas y personas con las defensas bajas. No existe un antiviral que lo cure. Dos dosis de la vacuna triple vírica lo previenen en un 97 %, según los CDC.

El sarampión vuelve a ser noticia. Los CDC contabilizaron 5.182 casos confirmados en Estados Unidos en 2026 a fecha de 5 de noviembre de 2026, tras 2.289 casos en todo 2025. Si tienes fiebre y sarpullido, has estado expuesto o necesitas demostrar que eres inmune, la prueba adecuada depende del momento: un exudado para RT-PCR y un análisis de sangre de IgM frente al sarampión confirman una infección actual, mientras que la IgG comprueba la inmunidad.

Lo esencial sobre el sarampión

  • El sarampión se transmite por el aire: hasta 9 de cada 10 contactos cercanos sin inmunidad se contagian.
  • Secuencia típica: fiebre alta, tos, mocos y ojos rojos, y después un sarpullido que empieza en la cara unos 14 días tras la exposición.
  • Diagnóstico: un exudado nasal o faríngeo (RT-PCR), idealmente con orina, más un análisis de sangre de IgM frente al sarampión. Una IgG positiva sola indica inmunidad.
  • Tras una exposición, una dosis de triple vírica en las primeras 72 horas o inmunoglobulina en los primeros 6 días pueden evitar o suavizar la enfermedad.
  • Llama antes de ir al centro de salud para no contagiar a otros pacientes.

¿Qué es el sarampión?

El sarampión lo causa el virus del sarampión. Infecta las vías respiratorias, después las células del sistema inmunitario, y se extiende por la sangre a la piel, los pulmones, el hígado y a veces el cerebro. Como ataca directamente a las células inmunitarias, el sarampión debilita las defensas durante semanas o meses después de que desaparezca el sarpullido.

En Estados Unidos se declaró eliminado en 2000, es decir, dejó de circular todo el año. Aun así sigue llegando con los viajeros, y aparecen grandes brotes en comunidades con poca vacunación, como en Texas, Nuevo México y Oklahoma en 2025. El virus puede permanecer en una habitación hasta 2 horas. Antes de la vacuna, se calcula que unos 48.000 estadounidenses eran hospitalizados y entre 400 y 500 morían por sarampión cada año.

En todo el mundo, un análisis del Global Burden of Disease publicado en 2026 en Nature Medicine estimó 15,6 millones de casos de sarampión y 118.000 muertes en niños menores de 5 años en 2023. La Organización Mundial de la Salud (OMS) calcula que la vacunación evitó casi 59 millones de muertes entre 2000 y 2024.

Causas y factores de riesgo

El sarampión se contagia al respirar aire que contiene el virus. Una persona infectada contagia desde 4 días antes hasta 4 días después de que aparezca el sarpullido, así que a menudo transmite el virus antes de saber que está enferma.

El principal factor de riesgo es no tener inmunidad. Los CDC señalan estos grupos como los más expuestos a una enfermedad grave:

  • niños menores de 5 años y adultos de más de 20;
  • embarazadas;
  • personas con el sistema inmunitario debilitado, como las que tienen leucemia o VIH;
  • niños desnutridos o con déficit de vitamina A, según la OMS.

En el brote de 2025 en EE. UU., el 96 % de los pacientes notificados hasta el 17 de abril no estaban vacunados o tenían un estado vacunal desconocido.

Síntomas del sarampión y signos de alarma

El sarampión sigue una evolución previsible. El Pink Book de los CDC da estos promedios:

  • Días 11 a 12 tras la exposición: aparecen los primeros síntomas (el pródromo). La fiebre sube de forma escalonada, a menudo hasta 39,4-40,6 °C, con las «tres C»: tos, coriza (mocos) y conjuntivitis (ojos rojos y llorosos). Muchas personas se sienten además cansadas y con dolores, y el dolor de cabeza es frecuente.
  • Unos 1 a 2 días antes del sarpullido: las manchas de Koplik, pequeños puntos blancos o blanco azulados sobre fondo rojo en el interior de las mejillas. Son específicas del sarampión.
  • Hacia el día 14 (entre 7 y 21): el exantema del sarampión.

¿Cómo es el sarpullido del sarampión?

El sarpullido del sarampión está formado por manchas rojas planas, a veces algo abultadas, que empiezan en el nacimiento del pelo y detrás de las orejas, y luego se extienden a la cara, el cuello, el tronco, los brazos y las piernas. Las manchas suelen juntarse en placas, y la fiebre suele alcanzar su máximo con el sarpullido. Dura 5 o 6 días y desaparece en el mismo orden en que apareció. Muchas enfermedades provocan erupciones; nuestra guía sobre las causas del sarpullido y sus signos de alarma explica en qué se diferencian. Los ojos rojos del sarampión también pueden confundirse con una conjuntivitis corriente; la pista es la combinación con fiebre alta y tos.

Las personas vacunadas que se contagian suelen tener una enfermedad más leve y atípica, por lo que las pruebas de laboratorio son aún más importantes.

Complicaciones del sarampión

Alrededor del 30 % de los casos notificados en EE. UU. entre 1987 y 2000 tuvieron al menos una complicación, según los CDC. Las principales son:

  • Diarrea y otitis, frecuentes y que pueden provocar deshidratación o dolor.
  • Neumonía, una de las principales causas de enfermedad grave. En una revisión de los CDC de 54 pacientes hospitalizados en el oeste de Texas en 2025, el 72 % tenía neumonía y el 70 % necesitó oxígeno.
  • Encefalitis (inflamación del cerebro) en aproximadamente 1 de cada 1.000 casos, a menudo con secuelas cerebrales permanentes.
  • Muerte en 1 a 3 de cada 1.000 niños infectados, por complicaciones pulmonares o cerebrales.
  • PEES, una enfermedad cerebral rara y mortal que aparece 7 a 10 años después de la infección. Un estudio de California estimó un riesgo de 1 entre 1.367 en niños infectados antes de los 5 años y de 1 entre 609 en los infectados antes de los 12 meses.
  • Amnesia inmunitaria: el sarampión borra parte de la memoria del sistema inmunitario frente a otros microbios, lo que puede dejar a los niños más vulnerables a otras infecciones después.

¿Cómo se diagnostica el sarampión?

El médico sospecha el sarampión por los síntomas y una posible exposición, y lo confirma en el laboratorio. Los casos sospechosos se notifican a Salud Pública, que a menudo organiza las pruebas rápidas. Los CDC recomiendan recoger dos tipos de muestras en la primera visita.

Exudado para RT-PCR y prueba en orina

La RT-PCR (reacción en cadena de la polimerasa con transcriptasa inversa) detecta el material genético del virus. La muestra preferida es un exudado nasofaríngeo (del fondo de la nariz) o faríngeo, y puede añadirse orina. La detección funciona mejor desde el primer día del sarpullido hasta 3 días después, pero aún puede acertar 10 a 14 días tras su inicio. La orina importa más de lo que se cree: en un brote de 2025 en Colorado, dos pacientes vacunados tuvieron exudados nasales negativos pero orina positiva, y un paciente seguía con orina positiva 24 días después del inicio del sarpullido.

Análisis de sangre de IgM del sarampión

La IgM es el primer anticuerpo que fabrica el cuerpo frente a una infección nueva. Una IgM del sarampión positiva apunta a una infección actual o reciente. El problema es el momento: la IgM puede no detectarse hasta unos 3 días después del inicio del sarpullido, así que un resultado negativo precoz puede tranquilizar en falso. Los CDC aconsejan una segunda muestra de sangre unos días después si la primera se extrajo en los 3 primeros días del sarpullido y la RT-PCR fue negativa o no se hizo. También hay falsos positivos, por ejemplo con el factor reumatoide o con otras enfermedades con exantema como el parvovirus B19. Para saber cómo se comporta este anticuerpo en general, consulta nuestra guía sobre los resultados de IgM en sangre.

Prueba de IgG del sarampión (serología de inmunidad)

La IgG aparece algo más tarde y suele durar toda la vida. Una IgG positiva por sí sola indica vacunación o infección pasada, por lo que se te considera inmune. Durante una enfermedad, un aumento de la IgG entre dos muestras tomadas con un par de semanas de diferencia apoya una infección reciente. Si tu única pregunta es «¿soy inmune?», nuestro artículo sobre la serología del sarampión explica cuándo es útil y cuándo basta con la cartilla de vacunación.

Análisis de sangre complementarios

Los análisis habituales ayudan a valorar la gravedad. Un hemograma completo suele mostrar linfocitos bajos: el 74 % de 124 adultos hospitalizados por sarampión en Sarajevo en 2024 tenía linfopenia. Las plaquetas a veces están bajas. En el estudio de Sarajevo, la proteína C reactiva estaba elevada en el 95 % de los pacientes y las enzimas hepáticas en el 75 %. En niños con sarampión grave, el médico también puede medir la vitamina A (retinol), aunque el tratamiento no espera al resultado.

Pruebas del sarampión: valores de referencia y umbrales

Cada laboratorio fija sus propios puntos de corte, así que lee el intervalo impreso en tu informe. Los valores siguientes son ejemplos publicados.

PruebaResultado (unidades de EE. UU. / SI)Qué suele significar
RT-PCR del sarampión (exudado u orina)Detectado / no detectadoDetectado = infección actual (o virus vacunal reciente, ver más abajo)
IgM del sarampión (ejemplo de ARUP)Menos de 1:10 negativo; 1:10 o más positivoPositivo = primoinfección reciente; puede salir falsamente negativo en los 3 primeros días del sarpullido
IgG del sarampión (ejemplo de ARUP)13,4 AU/mL o menos negativo; 13,5 a 16,4 dudoso; 16,5 o más positivoPositivo = vacunado o infección pasada; dudoso = repetir en 7 a 14 días o vacunar
Anticuerpos neutralizantes (PRN, laboratorios de investigación)120 mUI/mL o menos (0,12 UI/mL)No protegió frente a la enfermedad en un estudio de brote de los CDC
Linfocitos (hemograma, adultos)A menudo por debajo de unos 1.000/µL (1,0 × 10⁹/L)Linfopenia, frecuente en el sarampión agudo; suele recuperarse en semanas
Retinol sérico (vitamina A)Menos de 20 µg/dL (0,70 µmol/L) déficit; menos de 10 µg/dL (0,35 µmol/L) graveUmbrales de la OMS; la vitamina A baja se asocia a un sarampión más grave

Cómo interpretar tus resultados del sarampión

Lee los resultados en conjunto:

  • PCR positiva, con fiebre y sarpullido: el sarampión está confirmado. Sigue las indicaciones de aislamiento de Salud Pública.
  • PCR negativa, IgM positiva: probable infección reciente si no estás vacunado y has estado expuesto; puede ser un falso positivo si la historia no encaja.
  • IgM negativa en los 3 primeros días del sarpullido: todavía no tranquiliza. Pregunta si está prevista una segunda muestra de sangre o una PCR en orina.
  • IgG positiva, IgM negativa, sin síntomas: eres inmune, el resultado habitual tras la vacunación.
  • IgG negativa o dudosa, sin síntomas: puede que no estés protegido; vacunarse suele ser más sencillo que repetir la prueba.
  • Sarpullido 7 a 10 días después de una dosis de triple vírica: puede ser una reacción a la vacuna. Los laboratorios de referencia, como el Centro Nacional de Microbiología o los CDC, pueden identificar el virus vacunal para que no se cuente como caso de sarampión.

Si tus leucocitos o tus enzimas hepáticas salen alterados, nuestra guía de los linfocitos bajos y nuestro artículo sobre las pruebas de función hepática explican lo que significan esas cifras.

Tratamiento y seguimiento del sarampión

No hay ningún antiviral autorizado para el sarampión. El tratamiento es de soporte: líquidos, control de la fiebre con paracetamol o ibuprofeno (nunca aspirina en niños), reposo y tratamiento de las complicaciones. Los antibióticos no se dan de forma rutinaria, pero tratan las otitis o neumonías bacterianas. La ribavirina, un antiviral que bloquea la síntesis del ARN vírico, se plantea a veces en casos graves en unidades especializadas, pero no está autorizada para el sarampión.

Vitamina A en el sarampión

Los CDC indican que puede darse vitamina A a los niños con sarampión bajo supervisión médica, y que debe darse en el sarampión grave, incluidos todos los niños hospitalizados. Las dosis se dan el día del diagnóstico y se repiten al día siguiente: 50.000 UI por debajo de 6 meses, 100.000 UI de 6 a 11 meses y 200.000 UI a partir de 12 meses. La OMS lo recomienda para todos los niños menores de 5 años con sospecha de sarampión, con una tercera dosis 4 a 6 semanas después si hay signos oculares de déficit. Una revisión Cochrane halló que dos dosis reducían el riesgo de muerte en menores de 2 años. La vitamina A no previene el sarampión ni sustituye a la vacuna. Las dosis altas nunca se toman por cuenta propia, y las embarazadas deben evitarlas. Nuestra guía del análisis de vitamina A explica qué significa un resultado de retinol.

Aislamiento y recuperación

Las personas con sarampión se quedan en casa, sin ir al colegio, al trabajo ni a la guardería, hasta 4 días después de que aparezca el sarpullido. Por la amnesia inmunitaria, mantén al día las vacunas habituales después.

Prevención del sarampión: vacuna triple vírica y medidas tras una exposición

Calendario de la vacuna triple vírica

  • Niños en España: primera dosis a los 12 meses y segunda a los 3-4 años, según el Ministerio de Sanidad. En EE. UU., los CDC la ponen a los 12-15 meses y a los 4-6 años; la segunda dosis puede adelantarse, con al menos 28 días entre ambas.
  • Bebés de 6 a 11 meses: una dosis anticipada antes de un viaje internacional, y después las dos dosis habituales.
  • Adultos sin pruebas de inmunidad: en España se recomiendan dos dosis, separadas al menos 4 semanas, a los nacidos a partir de 1978 que no hayan pasado el sarampión ni tengan dos dosis documentadas; los CDC insisten en las dos dosis para universitarios, sanitarios y viajeros internacionales.
  • Pruebas de inmunidad: registro escrito de vacunación, una IgG positiva, un sarampión pasado confirmado en laboratorio o haber nacido antes de 1978 en España (antes de 1957 según los CDC).

Alrededor del 95 % de los niños vacunados a los 12 meses o más responden a una dosis, y más del 99 % tras dos. Los efectos secundarios habituales son leves: fiebre en el 5 % al 15 % y sarpullido en torno al 5 %, normalmente 7 a 12 días después de la vacuna. Las convulsiones febriles aparecen en aproximadamente 1 de cada 3.000 a 4.000 dosis. La triple vírica es una vacuna de virus vivos y no se pone durante el embarazo; hay que evitar quedarse embarazada durante las 4 semanas siguientes a una dosis.

Tras una exposición: actúa en las primeras 72 horas

  • La triple vírica en las primeras 72 horas tras la exposición puede evitar el sarampión o hacerlo más leve en personas sin inmunidad.
  • La inmunoglobulina (IG) en los primeros 6 días se usa cuando no se puede vacunar: bebés menores de 12 meses, embarazadas sin inmunidad y personas con las defensas muy bajas. La dosis intramuscular es de 0,5 mL/kg (máximo 15 mL); las personas muy inmunodeprimidas y las embarazadas reciben la forma intravenosa (400 mg/kg).
  • La triple vírica y la IG no se administran a la vez.

Una revisión sistemática de 2025 estimó que la vacuna puesta tras la exposición tiene una eficacia del 83 % al 100 %, y la inmunoglobulina del 76 % al 100 %, aunque los estudios son pequeños.

Sarampión en el embarazo, en niños y en adultos

Embarazo: el sarampión aumenta el riesgo de enfermedad grave, aborto, parto prematuro y bajo peso al nacer, según la OMS. La triple vírica no puede ponerse durante el embarazo, por eso la inmunidad se comprueba antes o al principio del embarazo, como se explica en nuestra guía de los análisis de sangre en el embarazo. Una embarazada no inmune que haya estado expuesta debe llamar ese mismo día a su médico para valorar la inmunoglobulina intravenosa.

Bebés: los lactantes son demasiado pequeños para la triple vírica habitual y tienen el mayor riesgo de PEES. En la revisión de hospitales del oeste de Texas, el 91 % de los pacientes hospitalizados tenía menos de 18 años. Los niños con sarampión deben recibir vitamina A como se ha descrito.

Adultos y personas mayores: en España se considera inmunes a los nacidos antes de 1978, que en su mayoría pasaron la enfermedad. Los adultos de más de 20 años que se contagian tienen más riesgo de enfermedad grave.

Cuándo ir al médico

Llama a tu centro de salud o a Salud Pública antes de ir si tú o tu hijo tenéis fiebre con sarpullido, o síntomas tras una posible exposición, y di que podría ser sarampión. Llama también enseguida si has estado expuesto y estás embarazada, tienes las defensas bajas o tienes un bebé sin vacunar, porque los plazos de tratamiento son cortos (72 horas para la triple vírica, 6 días para la inmunoglobulina).

Llama al 112 ante signos de urgencia: dificultad para respirar, labios azulados, una convulsión, somnolencia inusual o confusión, rigidez de nuca, signos de deshidratación (8 horas o más sin orinar, llanto sin lágrimas) o un bebé que no quiere comer.

Últimos avances científicos sobre el sarampión

Los brotes recientes en EE. UU. muestran quién acaba en el hospital

Investigadores de los CDC revisaron 54 pacientes hospitalizados en el oeste de Texas a principios de 2025. Todos estaban sin vacunar o tenían un estado vacunal desconocido, el 89 % no tenía ninguna enfermedad previa y el 72 % tenía neumonía. Cerca de 1 de cada 5 personas con sarampión en ese brote necesitó ingreso. Lo que significa para ti: el sarampión no es «solo un sarpullido» para los niños sanos.

La orina y las aguas residuales detectan casos que los exudados no ven

Un informe de los CDC de 2026 sobre un brote en Colorado encontró ARN del sarampión en la orina cuando los exudados nasales eran negativos en pacientes vacunados, y los autores recomiendan recoger orina de forma sistemática. En Wisconsin, el análisis de aguas residuales detectó un caso importado antes de identificarlo clínicamente, y además reveló que una prueba muy utilizada no detectaba una variante B3 en circulación, lo que después se corrigió. Lo que significa para ti: una muestra de orina aumenta la probabilidad de un resultado correcto.

El sarampión borra la memoria inmunitaria

Un estudio de referencia publicado en Science en 2019 halló que el sarampión eliminaba entre el 11 % y el 73 % del repertorio de anticuerpos que ya tenían los niños, un efecto que no se observa tras la triple vírica. El NIAID estudia ahora la amnesia inmunitaria tras el sarampión en África (NCT06153979). Lo que significa para ti: la vacuna protege de algo más que del propio sarampión.

Parches de vacuna y terceras dosis

En un ensayo publicado en The Lancet en 2024 en Gambia, un parche de microagujas contra el sarampión y la rubéola hizo que el 93 % de los bebés generara anticuerpos frente al sarampión, frente al 90 % con la inyección estándar, con solo reacciones leves en la piel. En Canadá, un estudio en curso analiza si una tercera dosis de triple vírica beneficia a los adultos (NCT05923970). Lo que significa para ti: vacunas más fáciles podrían ayudar a cerrar los huecos de cobertura, pero hoy no se recomienda de forma rutinaria una tercera dosis.

¿Qué análisis pueden ayudar?

Si se sospecha sarampión, las pruebas decisivas son una RT-PCR en exudado y orina y un análisis de sangre de IgM del sarampión. Para comprobar la inmunidad basta con la IgG. Junto a ellas, el hemograma, la PCR (proteína C reactiva), las enzimas hepáticas y los electrolitos muestran cuánto afecta la infección. Las pruebas que distinguen infecciones víricas y bacterianas pueden orientar la decisión sobre los antibióticos, como explica nuestro artículo sobre un análisis de sangre para infección bacteriana o vírica. Un sarpullido que empezó tras tomar antibióticos puede ser una reacción al fármaco, como en nuestra guía sobre la erupción por amoxicilina. Nuestra página sobre las plaquetas da el intervalo normal.

Glosario

  • Coriza: nariz que gotea o está taponada.
  • Manchas de Koplik: pequeños puntos blancos en el interior de las mejillas que aparecen poco antes del sarpullido del sarampión.
  • RT-PCR: técnica de laboratorio que detecta el material genético del virus en un exudado, la orina o la sangre.
  • IgM: el primer anticuerpo que se fabrica frente a una infección nueva; desaparece en semanas.
  • IgG: el anticuerpo duradero que demuestra la inmunidad por vacunación o infección pasada.
  • Título: medida de la cantidad de anticuerpos en la sangre. Consulta también nuestra guía del análisis de IgG.
  • Linfopenia: número bajo de linfocitos, un tipo de glóbulo blanco.
  • PEES: panencefalitis esclerosante subaguda, una complicación cerebral tardía del sarampión.
  • Amnesia inmunitaria: pérdida de la memoria inmunitaria frente a otros microbios causada por el sarampión.

Preguntas frecuentes sobre el sarampión

¿Cómo se diagnostica el sarampión?

Por los síntomas y el antecedente de exposición, y se confirma con una RT-PCR en un exudado nasal o faríngeo (y en orina) y un análisis de sangre de IgM del sarampión.

¿Cuáles son los primeros síntomas del sarampión?

Fiebre alta, tos, mocos, ojos rojos y llorosos y cansancio, que empiezan unos 11 a 12 días tras la exposición. Las manchas de Koplik en el interior de las mejillas pueden aparecer 1 o 2 días antes del sarpullido.

¿El sarampión da dolor de cabeza?

Sí. El dolor de cabeza es frecuente con la fiebre alta de la fase inicial. Un dolor de cabeza intenso con rigidez de nuca, confusión, somnolencia o convulsiones puede indicar una encefalitis y requiere atención urgente: llama al 112.

¿Cuántas personas murieron de sarampión el año pasado?

En 2025, los CDC comunicaron tres muertes por sarampión en EE. UU. hasta el 17 de abril, entre 2.289 casos confirmados en todo el año. Su página nacional, actualizada el 6 de noviembre de 2026, recoge 4 muertes y advierte de que la cifra puede cambiar. En el mundo, la OMS calcula unas 95.000 muertes por sarampión en 2024. En EE. UU. mueren 1 a 3 de cada 1.000 niños con sarampión.

¿Habrá una pandemia de sarampión en 2026?

No se habla de pandemia: el sarampión es un virus conocido y existe una vacuna eficaz. Lo que hay son brotes importantes, como en Norteamérica en 2025 y 2026, allí donde baja la vacunación. La mejor protección sigue siendo tener las dos dosis de triple vírica.

¿Puedes contagiarte de sarampión si estás vacunado?

Rara vez. Dos dosis tienen una eficacia del 97 % y una dosis del 93 %. Las personas vacunadas que se contagian suelen tener síntomas menos numerosos y más leves.

¿Qué es el sarampión asociado a la vacuna?

Cerca del 5 % de las personas presenta un sarpullido leve, a veces con fiebre, 7 a 10 días después de la triple vírica. Es una reacción a la vacuna, no un caso de sarampión, y una RT-PCR específica puede identificar la cepa vacunal.

Fuentes

  • CDC — Casos y brotes de sarampión (actualizado el 6 de noviembre de 2026) — CDC, 2026 — cdc.gov
  • CDC — Clinical Overview of Measles (descripción clínica) — CDC, 2026 — cdc.gov
  • CDC — Laboratory Testing for Measles (pruebas de laboratorio) — CDC, 2024 — cdc.gov
  • CDC — Measles Serology Testing (serología) — CDC, 2024 — cdc.gov
  • CDC — Measles Vaccine Recommendations (recomendaciones de vacunación) — CDC, 2026 — cdc.gov
  • CDC — Pink Book, capítulo 13: sarampión — CDC, 2024 — cdc.gov
  • MedlinePlus — Pruebas de sarampión y paperas — National Library of Medicine, 2025 — medlineplus.gov
  • OMS — Sarampión (nota descriptiva) — Organización Mundial de la Salud, 2026 — who.int
  • OMS — Serum retinol concentrations for determining the prevalence of vitamin A deficiency in populations — Organización Mundial de la Salud, 2011 — who.int
  • ARUP Laboratories — Measles (Rubeola) Antibodies, IgG and IgM, prueba 0050375 — ARUP, 2026 — aruplab.com
  • Mathis AD et al. — Measles Update, United States, January 1–April 17, 2025 — MMWR, 2025 — doi.org
  • Wang D et al. — Characteristics of Patients Hospitalized with Measles During an Outbreak, West Texas, January–March 2025 — MMWR, 2026 — doi.org
  • Metz AR et al. — Measles Outbreak Associated with an Infectious Traveler, Colorado, May–June 2025 — MMWR, 2026 — doi.org
  • Pray I et al. — Genotype-Specific Detection of Measles Virus Using Wastewater Surveillance, Wisconsin, February 2026 — MMWR, 2026 — doi.org
  • McLean HQ et al. — Prevention of measles, rubella, congenital rubella syndrome, and mumps, 2013: ACIP summary recommendations — MMWR Recommendations and Reports, 2013 — pubmed.ncbi.nlm.nih.gov
  • Mina MJ et al. — Measles virus infection diminishes preexisting antibodies that offer protection from other pathogens — Science, 2019 — doi.org
  • Wendorf KA et al. — Subacute Sclerosing Panencephalitis: The Devastating Measles Complication That Might Be More Common Than Previously Estimated — Clinical Infectious Diseases, 2017 — doi.org
  • Huiming Y et al. — Vitamin A for treating measles in children — Cochrane Database of Systematic Reviews, 2005 — doi.org
  • Montroy J et al. — Post-exposure prophylaxis for the prevention of measles: a systematic review — Vaccine, 2025 — doi.org
  • Adigweme I et al. — A measles and rubella vaccine microneedle patch in The Gambia: a phase 1/2 randomised trial — The Lancet, 2024 — doi.org
  • GBD 2023 collaborators — Global and regional burden of measles and vaccine coverage among children under 5 years, 1990–2023 — Nature Medicine, 2026 — doi.org
  • Hasanefendić B et al. — Laboratory parameters, clinical characteristics and hemogram-derived indices in adult patients with measles — Medicinski Glasnik, 2026 — doi.org
  • Chen RT et al. — Measles antibody: reevaluation of protective titers — Journal of Infectious Diseases, 1990 — doi.org
  • NIAID — Investigation of Immune Amnesia Following Measles Infection in Select African Regions (NCT06153979) — ClinicalTrials.gov, 2024 — clinicaltrials.gov
  • University of Alberta — Is a Third Dose of MMR(V) Vaccine Beneficial for the Adult Population in Alberta? (NCT05923970) — ClinicalTrials.gov, 2024 — clinicaltrials.gov
  • Ministerio de Sanidad — Sarampión: vacuna triple vírica (información para la ciudadanía) — Gobierno de España — sanidad.gob.es

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  • Dr. Claude Tchonko

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    El Dr. Claude Tchonko es hematólogo, ejerce desde 2013 y actualmente trabaja en la Clinique Mas de Rochet (Castelnau-le-Lez, Francia). Con una trayectoria internacional, está especializado en el tratamiento de las hemopatías malignas (leucemias, linfomas, mielomas), con especial experiencia en el autotrasplante de células madre, la terapia CAR-T y la optimización de los itinerarios asistenciales en oncohematología.

    Autor de una obra de referencia, «Las hemopatías linfoides en Malí», combina la práctica clínica con una participación activa en proyectos de desarrollo de soluciones tecnológicas sanitarias.

    Doctor de Estado en Medicina (Facultad de Medicina de Bamako, 2006), completó su formación con un Certificado de Estudios Especializados en Hematología Bioclínica (Abidjan-Cocody, 2010) y varios diplomas universitarios: un DFMS en Hematología y un diploma interuniversitario (DIU) en Citogenética Oncohematológica (Grenoble), así como un diploma universitario (DU) sobre el síndrome drepanocítico mayor (UPEC).

    Dr. Claude Tchonko LinkedIn

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