El semen marrón, es decir, el semen con un tono marrón, rojizo u oscuro, casi siempre indica que una pequeña cantidad de sangre se ha mezclado con el eyaculado. Los médicos lo denominan hematospermia. Es una presentación médica reconocida, con nombre propio, un protocolo de estudio establecido y una amplia bibliografía médica, y los urólogos la ven con regularidad. En hombres menores de unos 40 años sin otros síntomas, un episodio aislado suele ser inofensivo y se resuelve solo en pocas semanas; en una gran proporción de casos no se llega a identificar ninguna causa. Los episodios que se repiten, o que aparecen a partir de los 40 años aproximadamente, merecen una evaluación adecuada.
En este artículo aprenderás qué indica el color marrón, cuáles son las causas más frecuentes, por qué una biopsia de próstata reciente explica muchos casos, por qué la edad cambia el enfoque, en qué consiste la evaluación y qué señales indican que no debes esperar.
Qué significa realmente el semen marrón o de color rojizo
El color es una pista sobre el momento en que se produjo el sangrado, no sobre su gravedad. La sangre que lleva un tiempo en el aparato reproductor reacciona con el oxígeno. El hierro de la hemoglobina se oxida y el pigmento rojo vira hacia el marrón, el rojizo o casi el negro. Por tanto, el semen marrón suele indicar sangre antigua que ha permanecido durante horas o días en la próstata, las vesículas seminales o los conductos que transportan el semen al exterior.
El semen de color rojo brillante o rosado apunta en sentido contrario. Sugiere un sangrado más reciente, a menudo procedente de la uretra o de tejidos más superficiales. Ninguno de los dos colores indica la causa ni la gravedad de la situación. Un volumen mínimo de sangre puede dar mucho de sí: menos de una gota es suficiente para teñir todo el eyaculado, lo que explica por qué el aspecto suele ser mucho más alarmante que el problema subyacente.
El semen también puede tener un aspecto más oscuro por razones que no tienen nada que ver con el sangrado. Los intervalos prolongados entre eyaculaciones, algunos suplementos dietéticos y ciertos medicamentos pueden modificar ligeramente el tono. Sin embargo, un color marrón o rojizo persistente debe tratarse como sangre hasta que el médico indique lo contrario.
Por qué aparece sangre en el semen: las causas más frecuentes
El semen se forma a partir de varias estructuras, y cualquiera de ellas puede sangrar. La próstata y las vesículas seminales producen la mayor parte del líquido, los testículos y el epidídimo aportan los espermatozoides, y la uretra lo conduce todo hacia el exterior. Un pequeño vaso sanguíneo en cualquier punto de ese recorrido puede sangrar.
Causas mecánicas y abstinencia prolongada
La actividad sexual intensa o inusualmente prolongada es una de las explicaciones más frecuentes en hombres jóvenes. La estimulación repetida o prolongada puede romper una pequeña vena en la zona prostática o de las vesículas seminales, de forma similar a como un esfuerzo intenso puede provocar una hemorragia nasal. No hay nada anormal en esto ni motivo alguno para sentirse incómodo.
Un período largo sin eyacular actúa de manera contraria. Cuando el semen permanece retenido durante semanas, pequeñas cantidades de sangre pueden acumularse en las vesículas seminales y aparecer en la siguiente eyaculación, ya oxidadas y de color marrón. Montar en bicicleta, practicar equitación, sufrir un golpe a horcajadas o un traumatismo en el periné también pueden provocar un sangrado pasajero.
Cálculos, quistes y causas estructurales
Pueden formarse pequeñas calcificaciones, a veces denominadas cálculos, en la próstata o en los conductos eyaculadores. Se comportan de forma similar a los cálculos urinarios y pueden rozar la mucosa al paso del semen. Los quistes de las vesículas seminales, del utrículo prostático o del conducto eyaculador pueden sangrar de forma intermitente, lo que produce un patrón irregular a lo largo de meses.
Trastornos de la coagulación, anticoagulantes y tensión arterial
Si tomas un anticoagulante o un antiagregante plaquetario, o si tienes un problema hereditario de coagulación, un pequeño sangrado que normalmente pasaría desapercibido puede volverse visible. Informa a tu médico de todos los medicamentos y suplementos que tomas, incluidos los que se venden sin receta.
La tensión arterial elevada aparece en la literatura médica como una asociación ocasional, principalmente a través de casos clínicos y series pequeñas que describen hombres con cifras muy elevadas. La relación no está firmemente establecida, y la hipertensión no es una explicación habitual. Sin embargo, es una razón más por la que el médico te tomará la tensión en la consulta.
Semen marrón tras una biopsia de próstata o un procedimiento urológico
Si te han realizado recientemente una biopsia de próstata, es muy probable que esta sea la causa, y se trata de un resultado esperado más que de una complicación en el sentido preocupante. La aguja de biopsia atraviesa el tejido prostático y, posteriormente, la sangre se mezcla con el líquido seminal. Puede persistir durante varias eyaculaciones y durar varias semanas, ya que las vesículas seminales se vacían lentamente y la sangre retenida sigue oxidándose hasta adquirir un color marrón.
Lo mismo se aplica a otros procedimientos relacionados con la próstata o la uretra: cistoscopia, cirugía transuretral, sondaje vesical, algunos procedimientos de fertilidad y vasectomía. La radioterapia en la pelvis también puede provocarlo, a veces meses después.
La hematospermia tras un procedimiento es lo suficientemente frecuente como para que muchos servicios de urología adviertan a los pacientes de antemano, precisamente para que descubrirla no genere una alarma innecesaria. Si no te lo advirtieron, se trata de una carencia en la información recibida, no de una señal de que algo haya salido mal. Lo que sí merece una llamada es la fiebre, los escalofríos, la dificultad para orinar, el sangrado abundante o la presencia de coágulos tras el procedimiento, ya que esos síntomas apuntan a una infección o a una complicación hemorrágica, no a la decoloración esperada.
Infecciones e inflamaciones, incluidas las infecciones de transmisión sexual
La inflamación es la causa identificada con mayor frecuencia cuando se encuentra alguna. La prostatitis, es decir, la inflamación de la próstata, es el ejemplo más clásico. El Instituto Nacional de Diabetes y Enfermedades Digestivas y Renales describe varias formas, desde una infección bacteriana aguda con fiebre hasta un síndrome de dolor pélvico crónico sin presencia de bacterias. La epididimitis, inflamación del epidídimo, y la uretritis, inflamación de la uretra, también pueden producir sangrado.
Algunas de estas infecciones se transmiten sexualmente. La gonorrea, la tricomoniasis, el herpes, la sífilis y una infección por clamidia pueden inflamar la uretra o la próstata. Este es un dato objetivo sobre el comportamiento de las infecciones, no un juicio sobre nadie. Las infecciones de transmisión sexual son frecuentes, a menudo silenciosas y fáciles de detectar mediante pruebas.
Si una infección de transmisión sexual resulta ser la causa, generalmente se recomienda que las parejas actuales también se hagan la prueba, ya que muchas de estas infecciones no causan síntomas y pueden transmitirse sin saberlo. Las clínicas gestionan esta conversación a diario y pueden ayudar con la notificación a la pareja si prefieres no hacerlo tú mismo. La presencia de sangre en el semen por sí sola no es motivo para suponer infidelidad por parte de nadie, y varios de estos microorganismos pueden estar presentes durante mucho tiempo antes de que aparezca cualquier síntoma.
Otras causas reconocidas incluyen una infección urinaria y, en algunas partes del mundo, la tuberculosis o la esquistosomiasis del tracto genitourinario, razón por la cual el médico preguntará sobre viajes e infecciones pasadas.
La cuestión de la edad: por qué los 40 años cambian el enfoque
Aquí es donde el consejo práctico cambia realmente. Por debajo de los 40 años aproximadamente, en un hombre con un único episodio y sin otros síntomas, las enfermedades subyacentes que generan preocupación son poco frecuentes, y las guías clínicas recomiendan tranquilizar al paciente y realizar una revisión básica, en lugar de pruebas de imagen y estudios especializados. Se espera que el episodio se resuelva por sí solo.
Por encima de los 40 años aproximadamente, el planteamiento cambia. Las enfermedades de próstata de todo tipo se vuelven más frecuentes con la edad, incluidas la hiperplasia benigna, la prostatitis, los cálculos y, con menos frecuencia, cáncer de próstata. Lo mismo ocurre cuando la hematospermia sigue reapareciendo a cualquier edad, o aparece junto con síntomas urinarios, dolor, fiebre o sangre en la orina. En esas situaciones, el médico actuará en lugar de esperar.
Esto no es una advertencia sobre el cáncer disfrazada de consejo. Es una explicación de cómo los médicos deciden qué pruebas solicitar. Estudiar a un hombre mayor con hematospermia persistente es una práctica habitual, generalmente tranquilizadora, y mucho más sencilla que intentar interpretar un episodio meses después de memoria. El American College of Radiology, cuyo panel de idoneidad de 2025 para este síntoma concreto contó con un representante de la American Urological Association, lo plantea del mismo modo: los hombres jóvenes con un episodio breve y sin otros hallazgos necesitan un enfoque clínico y tranquilidad, mientras que las pruebas de imagen resultan adecuadas cuando el síntoma es persistente, va acompañado de otros síntomas o se da en pacientes de mayor edad.
En qué consiste habitualmente una evaluación urológica
La valoración no tiene nada de extraordinario y, en su mayor parte, se realiza en una sola consulta.
El médico comenzará con la historia clínica: cuántos episodios ha habido, en qué período, cómo era el color, si hubo dolor, si se han realizado procedimientos recientes, si se toman medicamentos que afectan a la coagulación, si existen síntomas urinarios o sexuales, y los antecedentes de viajes o infecciones relevantes. A continuación se realiza una exploración del abdomen, el pene, el escroto y, habitualmente en hombres de más de 40 años aproximadamente, un tacto rectal para explorar la próstata. También se mide la tensión arterial.
Las pruebas de laboratorio suelen comenzar con un análisis de orina estándar. El análisis de orina busca infecciones y glóbulos rojos que no son visibles a simple vista. Si se sospecha una infección, puede añadirse un urocultivo o un frotis uretral, junto con pruebas de salud sexual que pueden incluir una prueba de cribado del VIH y una prueba RPR de sífilis.
Las analíticas de sangre pueden incluir un marcador de inflamación como proteína C reactiva y un hemograma completo. Si tomas anticoagulantes o tienes una tendencia hemorrágica conocida, tu médico puede añadir un estudio de coagulación.
En hombres de más de 40 años aproximadamente, o cuando se sospecha que la próstata es el origen, el siguiente paso habitual es una prueba del antígeno prostático específico. El Instituto Nacional del Cáncer incluye el seguimiento de síntomas prostáticos, como sangre en la orina o el semen, entre los usos reconocidos de esta prueba. El momento en que se realiza importa, ya que una eyaculación reciente, una inflamación de la próstata o una biopsia reciente pueden elevar el resultado temporalmente, por lo que tu médico puede programarla en consecuencia.
Las pruebas de imagen se reservan para los casos persistentes, recurrentes o sintomáticos. La ecografía transrectal y la resonancia magnética multiparamétrica de la próstata y las vesículas seminales son las opciones habituales; la resonancia es especialmente útil para detectar quistes, cálculos, sangrado en las vesículas seminales y anomalías de los conductos. La cistoscopia, una exploración con cámara de la uretra y la vejiga, se utiliza de forma selectiva.
| Situación | Qué suele significar | El siguiente paso habitual |
|---|---|---|
| Un episodio aislado tras una relación sexual intensa o prolongada, en menores de unos 40 años y sin otros síntomas | Una pequeña rotura en un vaso diminuto; la sangre se oxida y adquiere un color marrón | Habitualmente, actitud expectante; coméntalo en tu próxima consulta, o antes si vuelve a ocurrir |
| En los días o semanas posteriores a una biopsia de próstata u otro procedimiento urológico | Un efecto secundario esperado y bien documentado que puede durar varias semanas | No es necesario actuar salvo que aparezca fiebre, coágulos o dificultad para orinar |
| Acompañado de escozor al orinar, secreción, dolor pélvico o fiebre | Apunta hacia una infección o inflamación de la próstata, el epidídimo o la uretra | Consulta al médico pronto; los análisis de orina y las pruebas de detección de infecciones son habituales |
| Que se repite durante más de unas pocas semanas, a cualquier edad | Hematospermia persistente: el patrón que las guías clínicas indican que debe investigarse | Solicita una derivación a urología; es habitual que incluya historial, exploración, análisis de orina y posiblemente pruebas de imagen |
| Un primer episodio a partir de los 40 años aproximadamente | Las afecciones de la próstata y las vesículas seminales son más frecuentes con la edad | Pide una valoración; suele incluir la prueba del PSA y pruebas de imagen |
| Junto con sangre visible en la orina, pérdida de peso, dolor óseo o uso de anticoagulantes | Requiere valoración médica en lugar de actitud expectante, independientemente de tu edad | Contacta con tu médico sin esperar a que se resuelva solo |
Lo que el semen marrón normalmente no es
Vale la pena exponer los aspectos negativos con claridad, porque ahí es donde reside la mayor parte de la preocupación.
Por lo general, no es cáncer. Los tumores de próstata, vesículas seminales, vejiga o testículo pueden provocar sangrado, pero representan una pequeña minoría de los casos, y la sangre en el semen rara vez es el único síntoma cuando aparecen. No es señal de exceso sexual, mala higiene ni de haber hecho algo mal. Por sí sola, no es prueba de infidelidad por parte de la pareja. No significa que la fertilidad se haya visto afectada; la hematospermia no tiene ningún efecto duradero establecido sobre la calidad del esperma una vez que se ha resuelto la causa subyacente. Y no es motivo para dejar de tener relaciones sexuales, aunque algunos hombres prefieren hacer una pausa mientras se lo revisan, lo cual es completamente razonable.
Lo que tampoco es, es algo que ocultar. El retraso es el principal daño evitable aquí, porque convierte una conversación de cinco minutos en meses de preocupación en silencio.
Señales de alarma y cuándo consultar al médico
Consulta a un médico ante cualquier sangre visible en el semen, aunque solo sea para que quede registrado. Acude sin demora si se da alguna de las siguientes situaciones.
Señales de alarma: busca atención médica sin esperar
- Fiebre o escalofríos junto con el sangrado
- Dolor o escozor al orinar, o incapacidad para orinar
- Sangre visible en la orina
- Dolor o inflamación en un testículo o en el escroto
- Pérdida de peso inexplicable
- Dolor óseo nuevo o persistente
- Un trastorno hemorrágico conocido, o tratamiento con anticoagulantes o antiagregantes plaquetarios
- Episodios que se repiten durante más de unas pocas semanas
Un primer episodio a partir de los 40 años aproximadamente no es una urgencia, pero sí es motivo para pedir cita en lugar de esperar a ver qué pasa.
Últimos avances científicos en la comprensión de la sangre en el semen
Las investigaciones publicadas entre 2024 y 2026 han precisado dos aspectos: con qué frecuencia se encuentra realmente una causa, y con qué firmeza se puede tranquilizar a los hombres respecto al cáncer.
Un gran análisis realizado en Estados Unidos, publicado en Prostate International en 2024, utilizó datos de reclamaciones de seguros nacionales que abarcaban a cientos de miles de hombres que se habían sometido a una biopsia de próstata. El estudio comparó la detección de cáncer en hombres que habían tenido hematospermia previamente con los que no. El cáncer se encontró con menos frecuencia en el grupo con hematospermia, no con más. Los autores también señalaron que solo una fracción muy pequeña de todos los hombres con registro de sangre en el semen llegó a realizarse una biopsia. Lo que esto significa para ti es sencillo: tener sangre en el semen antes de una biopsia de próstata no aumentó, en este conjunto de datos, la probabilidad de que la biopsia detectara cáncer. Es un estudio de base de datos, por lo que refleja diagnósticos codificados y no pacientes examinados directamente, y no puede incluir a hombres que nunca buscaron atención médica. Pero es la evidencia más amplia de este tipo y apunta claramente a que no hay motivo de alarma.
Un estudio multicéntrico realizado en 22 centros de urología turcos, publicado en el Balkan Medical Journal en 2025, adoptó el enfoque contrario y examinó a los pacientes directamente. Los hombres se clasificaron aplicando el mismo criterio de edad y recurrencia que ya utilizan los médicos: menores de 40 años con un único episodio reciente en un grupo, y todos los demás en el otro. La inflamación fue la causa identificada más frecuente en general. La hematospermia idiopática, es decir, sin causa encontrada a pesar de la investigación, fue mucho más común en el grupo de menor edad con episodio único. La malignidad se identificó solo en un número reducido de pacientes, todos dentro del grupo de mayor riesgo. Los autores concluyeron que la hematospermia en todos los grupos de edad surge generalmente de causas benignas autolimitadas, y que las pruebas de imagen deben orientarse hacia los hombres con factores de riesgo identificados para evitar pruebas innecesarias al resto. Lo que esto significa para ti es que la división por edad y recurrencia no es un umbral arbitrario; refleja lo que los investigadores encuentran realmente. Se trata de un estudio observacional realizado en un solo país, por lo que las proporciones exactas no serán extrapolables a todos los contextos, pero el patrón es coherente con la literatura más antigua.
El American College of Radiology publicó a finales de 2025 unos Criterios de Idoneidad actualizados específicamente para la hematospermia en el Journal of the American College of Radiology. Se trata de recomendaciones de imagen basadas en la evidencia, elaboradas por un panel multidisciplinar mediante una clasificación formal de la evidencia, y el panel para este tema contó con un representante de la American Urological Association. El documento confirma que la hematospermia es un motivo poco frecuente de derivación para pruebas de imagen, que la edad, la duración y los síntomas acompañantes determinan qué es lo más adecuado, y que los hombres jóvenes con un episodio transitorio y sin otros hallazgos generalmente necesitan una valoración clínica y tranquilización, no pruebas de imagen. Lo que esto significa para ti es que, si un médico decide no solicitar una resonancia magnética por un episodio aislado, eso es una atención acorde con las guías clínicas, no una falta de interés.
Por último, un estudio prospectivo sobre hombres sometidos a biopsia de próstata transperineal con anestesia local, publicado en Abdominal Radiology en 2025, preguntó directamente a los pacientes sobre su experiencia al día siguiente del procedimiento y de nuevo varias semanas después. Aproximadamente la mitad refirió hematospermia tras la biopsia, y una minoría de ellos la encontró angustiante. La satisfacción con el procedimiento fue, no obstante, muy elevada. Los autores argumentaron que una mejor educación del paciente antes de la biopsia es ahora esencial a medida que esta técnica se usa de forma más generalizada. Lo que esto significa para ti es que la presencia de sangre en el semen tras una biopsia de próstata es casi algo habitual y no excepcional, y que el malestar que provoca es en gran medida un problema de expectativas. Ser informado con antelación cambia considerablemente la experiencia. Se trató de un estudio unicéntrico con un número modesto de participantes, por lo que la frecuencia exacta puede variar entre centros.
Glosario de términos clave
| Término | Definición |
|---|---|
| Hematospermia | El término médico para referirse a la presencia de sangre en el semen; también se escribe haematospermia o hemospermia |
| Vesículas seminales | Glándulas pares situadas detrás de la vejiga que producen gran parte del líquido seminal y lo almacenan antes de la eyaculación |
| Próstata | Glándula con forma de nuez situada debajo de la vejiga que añade líquido al semen y rodea la parte superior de la uretra |
| Epidídimo | El tubo enrollado situado detrás de cada testículo donde los espermatozoides maduran y se almacenan |
| Prostatitis | Inflamación de la próstata, que puede estar causada por bacterias o no tener ninguna causa infecciosa |
| Uretritis | Inflamación de la uretra, el conducto que transporta la orina y el semen hacia el exterior del cuerpo |
| Idiopático | Describe una afección para la que no se identifica ninguna causa incluso tras una investigación adecuada |
| Ecografía transrectal | Una prueba de imagen que utiliza una pequeña sonda introducida en el recto para visualizar la próstata y las vesículas seminales |
| Resonancia magnética multiparamétrica | Una resonancia magnética que combina varios tipos de imagen para evaluar la próstata y las estructuras cercanas con detalle |
| Anuncio de servicio público | Antígeno prostático específico, una proteína producida por la próstata y medida en sangre para el seguimiento de síntomas prostáticos |
Preguntas frecuentes
¿El semen marrón es señal de cáncer?
Casi siempre no. El cáncer es una causa poco frecuente de sangre en el semen, y cuando un tumor es el responsable, suele manifestarse también con otros hallazgos, como sangre visible en la orina, pérdida de peso, dolor óseo o una exploración prostática anormal. Un análisis reciente de datos de reclamaciones en Estados Unidos que abarcaba cientos de miles de biopsias de próstata reveló que los hombres con hematospermia previa recibían un diagnóstico de cáncer de próstata con menos frecuencia, no con más, que los hombres sin ella. Dicho esto, tranquilizar con honestidad no es lo mismo que no hacer ninguna valoración. Si el sangrado persiste, reaparece o comienza después de los 40 años aproximadamente, conviene pedir una revisión para resolver la cuestión de forma adecuada en lugar de dejarla sin respuesta.
¿Desaparece sola la sangre en el semen?
En la mayoría de los casos, sí. Un episodio único en un hombre joven sin otros síntomas suele resolverse en días o pocas semanas sin ningún tratamiento específico, y con frecuencia nunca se identifica la causa. Tras una biopsia de próstata, el proceso suele tardar más, porque las vesículas seminales se vacían lentamente y la sangre retenida sigue apareciendo, a veces durante un mes o más. Lo que realmente importa es la persistencia. Si la decoloración sigue apareciendo después de varias semanas, o desaparece y luego vuelve, la situación deja de ser de espera vigilante para convertirse en algo que merece investigarse, y conviene consultar con un médico.
¿Hay algún riesgo para mi pareja?
La sangre en sí no supone ningún riesgo significativo para la pareja en la gran mayoría de los casos. La pregunta relevante es qué la ha causado. Si la responsable es una infección de transmisión sexual, esa infección puede contagiarse, por lo que hacerse las pruebas ambos es el paso más sensato, y el estudio de la pareja es una práctica habitual en las consultas de salud sexual. Si la causa es una biopsia reciente, una actividad física intensa, un cálculo o una inflamación sin infección, no hay nada que transmitir. Muchas parejas pausan las relaciones sexuales hasta que se ha valorado el caso, lo cual es una decisión personal razonable y no una exigencia médica.
¿Por qué tengo sangre en el semen pero no en la orina?
Porque el origen del sangrado se encuentra en el aparato reproductor, no en el urinario. Las vesículas seminales, los conductos eyaculadores y los conductos prostáticos desembocan en la uretra únicamente durante la eyaculación, por lo que la sangre procedente de esas estructuras aparece en el semen mientras la orina permanece limpia. Esta combinación es frecuente y, en general, tranquilizadora. Que aparezca sangre tanto en la orina como en el semen es un cuadro diferente que requiere una valoración urgente, ya que sugiere un origen compartido por ambos sistemas, como la próstata, la vejiga o la uretra.
¿Pueden causarlo los anticoagulantes o la tensión arterial alta?
Los medicamentos anticoagulantes y antiagregantes plaquetarios pueden hacer visible un sangrado leve que de otro modo pasaría desapercibido, y cualquier trastorno de la coagulación produce el mismo efecto. Comenta con tu médico todos los medicamentos y suplementos que tomes. La tensión arterial alta aparece en la literatura médica como una asociación ocasional, principalmente a través de casos clínicos con cifras muy elevadas, pero la relación no está firmemente establecida y la hipertensión no es una explicación habitual. De todos modos, en la consulta te tomarán la tensión, ya que es rápido, útil y fácil de tratar.
¿Afecta la hematospermia a la fertilidad?
No existe evidencia establecida de que la sangre en el semen cause daños duraderos en la fertilidad. La calidad del esperma generalmente no se ve afectada una vez que se ha resuelto la causa del sangrado. Lo que puede importar es la afección subyacente, no la sangre en sí: una infección no tratada, una obstrucción de los conductos eyaculadores o una inflamación importante pueden tener sus propias consecuencias. Si estás intentando concebir, coméntalo en tu consulta para que se tenga en cuenta en la valoración.
Fuentes
- MedlinePlus, Biblioteca Nacional de Medicina de EE. UU. Sangre en el semen. Enciclopedia médica, revisada en 2025.
- Instituto Nacional de Diabetes y Enfermedades Digestivas y Renales (NIDDK), Institutos Nacionales de Salud. Prostatitis: inflamación de la próstata.
- Instituto Nacional del Cáncer (NCI). Prueba del antígeno prostático específico (PSA), actualizado en enero de 2025.
- Harmath C, Allen BC, Turkbey B, et al. ACR Appropriateness Criteria: Hematospermia. Journal of the American College of Radiology, 2025. https://doi.org/10.1016/j.jacr.2025.08.042
- Gonultas S, Baydilli N, Solakhan M, et al. Etiology of Hematospermia in Turkish Men: Multicentric Study. Balkan Medical Journal, 2025. https://doi.org/10.4274/balkanmedj.galenos.2025.2024-12-37
- Park JR, Paick SH, Choi WS, et al. Hematospermia does not increase the risk of prostate cancer detection in prostate biopsy. Prostate International, 2024. https://doi.org/10.1016/j.prnil.2024.06.004
- Power JW, Dempsey PJ, Yates A, et al. Patient satisfaction rates and tolerance of free-hand ultrasound-guided transperineal prostate biopsy in an outpatient setting. Abdominal Radiology, 2025. https://doi.org/10.1007/s00261-025-04867-2
Lecturas adicionales
- Hiperspermia: causas, síntomas y riesgos
- Leucocitos en la orina: interpretación de los resultados de la prueba
- Color de la orina: comprensión de las causas y los cambios
- Virus del papiloma humano (VPH): síntomas, riesgo de cáncer y prevención
- Explicación del recuento de plaquetas
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