Una migraña es mucho más que un dolor de cabeza corriente. Es una enfermedad neurológica frecuente que provoca un dolor de cabeza intenso, a menudo pulsátil y generalmente en un solo lado, acompañado de náuseas y una gran sensibilidad a la luz y al sonido. Un solo episodio puede durar desde unas pocas horas hasta tres días y dificultar el trabajo, los estudios y la vida familiar. Aproximadamente una de cada siete personas en el mundo convive con esta enfermedad, y se encuentra entre las principales causas de discapacidad en adultos menores de 50 años. Este artículo explica qué es la migraña, las fases de un ataque, las causas y los desencadenantes, cómo llegan los médicos al diagnóstico y los tratamientos disponibles hoy en día, incluidas las opciones más recientes. También descubrirás qué análisis de sangre pueden ayudar a descartar otras causas de dolores de cabeza recurrentes.
¿Qué es la migraña?
La migraña es una enfermedad neurológica de origen genético que afecta al cerebro y a sus vasos sanguíneos. No es simplemente una reacción al estrés o al cansancio. Durante un ataque, ondas de actividad eléctrica y química se propagan por el cerebro, nervios faciales como el trigémino se activan y aumentan los niveles de una molécula de señalización llamada CGRP (péptido relacionado con el gen de la calcitonina). Esta cascada de reacciones produce el dolor y los demás síntomas que tan bien conocen quienes la padecen.
La migraña tiende a ser hereditaria y es más frecuente en mujeres, en gran parte debido a la influencia hormonal. Suele comenzar en la adolescencia o al inicio de la edad adulta y puede cambiar de patrón a lo largo de la vida, aliviándose en ocasiones a partir de los 50 años.
La migraña es frecuente y a menudo subestimada. Las encuestas mundiales de salud la sitúan entre las enfermedades más incapacitantes en personas en edad de trabajar, y sin embargo muchas de las personas que la padecen nunca han recibido un diagnóstico formal. Reconocer la migraña como una enfermedad neurológica real, y no como una simple molestia, es el primer paso hacia una mejor atención médica, y ayuda a entender por qué los síntomas pueden variar tanto de una persona a otra e incluso de un episodio a otro.
Tipos frecuentes de migraña
Los médicos distinguen varias formas:
- Migraña sin aura: el tipo más frecuente, con dolor de cabeza y síntomas asociados pero sin signos neurológicos de aviso.
- Migraña con aura: dolor precedido o acompañado de alteraciones visuales, sensitivas o del habla de carácter temporal.
- Migraña crónica: dolor de cabeza durante 15 o más días al mes durante al menos tres meses, con características de migraña al menos ocho de esos días.
- Migraña vestibular: episodios dominados por mareos y problemas de equilibrio, a veces con poco dolor de cabeza.
- Migraña menstrual: episodios estrechamente relacionados con el ciclo menstrual y el descenso de los niveles de estrógenos.
Las cuatro fases de un ataque de migraña
No todos los ataques incluyen todas las fases, pero muchas migrañas siguen un patrón reconocible. Conocer estas fases ayuda a actuar a tiempo, tomar la medicación en el momento adecuado y organizar el día.
| Fase | Lo que sucede | Horario típico |
|---|---|---|
| Pródromo | Señales de aviso sutiles como cambios de humor, antojos, bostezos, rigidez en el cuello o sensación de sed | De horas a uno o dos días antes del dolor |
| Aura | Alteraciones visuales reversibles (destellos, puntos ciegos), hormigueo o dificultad para hablar | De 5 a 60 minutos, generalmente justo antes del dolor |
| Ataque (cefalea) | Dolor pulsátil, a menudo en un solo lado, con náuseas y sensibilidad a la luz, el sonido y los olores | De 4 a 72 horas |
| Pósdromo | Una especie de resaca migrañosa con fatiga, bajo estado de ánimo y dificultad para concentrarse | Hasta uno o dos días después del dolor |
Causas y desencadenantes más frecuentes
La migraña no tiene una única causa. Lo que ocurre es que una sensibilidad hereditaria del sistema nervioso hace que el cerebro reaccione con más intensidad ante ciertos cambios internos y externos. Estos cambios se denominan desencadenantes. Los desencadenantes por sí solos no provocan la migraña, pero pueden desencadenar un episodio en personas que ya tienen predisposición. Llevar un diario de cefaleas es una de las formas más útiles de identificar los patrones personales.
Algunos desencadenantes están relacionados con la química del organismo y pueden medirse. La deshidratación, por ejemplo, es un desencadenante habitual, y un médico puede explicar los riesgos de la deshidratación y la tensión arterial baja. El déficit de magnesio también se asocia a la migraña, y cuando los ataques son frecuentes el médico puede solicitar una analítica de magnesio en sangre. Muchas personas tienen además un umbral personal: un solo desencadenante puede ser inofensivo, pero varios a la vez —como una mala noche, saltarse una comida y una mañana de mucho estrés— pueden inclinar la balanza y provocar un ataque. Por eso la prevención se centra a menudo en mantener hábitos diarios estables, más que en evitar un alimento concreto.
Desencadenantes frecuentes de la migraña
| Categoría | Ejemplos |
|---|---|
| Hormonales | Menstruación, bajada de estrógenos, embarazo, menopausia |
| Alimentarios | Saltarse comidas, alcohol (especialmente vino tinto), quesos curados, embutidos, cambios bruscos en el consumo de cafeína |
| Dormir | Dormir demasiado o demasiado poco, el jet lag, el trabajo por turnos |
| Estrés | Estrés emocional, o el período de bajada de tensión justo después de una situación estresante |
| Sensoriales | Luces brillantes o parpadeantes, ruidos fuertes, olores intensos |
| Físicos y ambientales | Deshidratación, cambios de tiempo o de presión atmosférica, esfuerzo físico intenso |
| Abuso de medicación | Uso frecuente de analgésicos o triptanes |
Dado el papel tan importante de las hormonas —sobre todo cuando los ataques coinciden con el ciclo menstrual—, algunas personas solicitan una analítica para medir su nivel de la hormona estradiol. El estrés es otro desencadenante muy potente, y para valorar sus efectos a largo plazo el médico puede pedir una analítica de cortisol en sangre.
Migraña frente a otros tipos de cefalea
Como «cefalea» es un término muy amplio, conviene comparar la migraña con otros dos tipos frecuentes: la cefalea tensional y la cefalea en racimos. La tabla siguiente recoge las principales diferencias.
| Característica | Migraña | Cefalea tensional | Cefalea en racimos |
|---|---|---|---|
| Tipo de dolor | Pulsátil, latente | Sordo, opresivo, como una banda apretada | Intenso, urente, punzante |
| Localización | Generalmente en un lado | Ambos lados, frente o nuca | Alrededor o detrás de un ojo |
| Duración | De 4 a 72 horas | De 30 minutos a 7 días | De 15 minutos a 3 horas, en racimos |
| Otros síntomas | Náuseas, sensibilidad a la luz y al sonido, a veces aura | Náuseas escasas o inexistentes | Ojo lloroso, moqueo nasal, inquietud |
| Efecto del movimiento | Suele empeorar con la actividad física | Normalmente no empeora | La persona suele caminar de un lado a otro o mecerse |
La tensión arterial muy alta también puede causar dolor de cabeza, por lo que cuando las cifras están elevadas conviene entender la relación entre la tensión arterial alta y los dolores de cabeza.
Cómo se diagnostica la migraña
Ningún análisis de sangre ni escáner puede confirmar una migraña. El diagnóstico es clínico, lo que significa que el médico lo establece a partir de tu historial y de una exploración física y neurológica. Te preguntará con qué frecuencia se producen las crisis, cuánto duran, cómo es el dolor y qué lo mejora o lo empeora. Este proceso se guía por los criterios ampliamente utilizados de la Clasificación Internacional de los Trastornos de Cefalea.
Las pruebas se utilizan principalmente para descartar otras afecciones que pueden causar síntomas similares. Un análisis de sangre no diagnostica la migraña, pero puede revelar factores contribuyentes y afecciones que la imitan. Los problemas de tiroides pueden desencadenar dolores de cabeza, por lo que el médico puede comprobar una prueba de hormona estimulante del tiroides (TSH). Un recuento bajo de glóbulos rojos puede causar dolor de cabeza y fatiga, y una analítica puede revelar la anemia y sus causas. Cuando los síntomas sugieren un desequilibrio de líquidos o sales, tu médico puede solicitar un panel de electrolitos. Los niveles bajos de vitamina D se han relacionado con el dolor de cabeza en algunas personas, por lo que puedes pedirle a tu médico que compruebe una analítica de vitamina D (25-OH). Durante la exploración, el médico también puede medir la tensión arterial, examinar el fondo de ojo y comprobar los reflejos y la coordinación para confirmar que el sistema nervioso funciona con normalidad. Las pruebas de imagen cerebral, como la resonancia magnética, se reservan para casos con características inusuales o señales de alarma, no para la migraña típica.
Cuándo consultar al médico: señales de alarma en el dolor de cabeza
La mayoría de las migrañas no son peligrosas, pero ciertas características pueden indicar un problema más grave y requieren atención médica urgente.
| Señal de advertencia | Por qué es importante |
|---|---|
| Dolor de cabeza en trueno (el peor de tu vida, que alcanza su punto máximo en segundos) | Puede indicar una hemorragia dentro o alrededor del cerebro |
| Un dolor de cabeza nuevo o diferente que aparece después de los 50 años | Aumenta la probabilidad de otra causa subyacente |
| Fiebre con rigidez de nuca | Puede apuntar a una meningitis |
| Debilidad, entumecimiento, dificultad para hablar o pérdida de visión | Puede indicar un ictus |
| Dolor de cabeza tras un traumatismo craneal | Requiere evaluación para descartar hemorragia o conmoción cerebral |
| Dolor que empeora de forma progresiva a lo largo de días o semanas | Requiere una evaluación más detallada |
Si aparece alguno de estos signos, busca atención de urgencias en lugar de esperar a que el dolor de cabeza remita.
Tratamientos y manejo de la migraña
El tratamiento de la migraña tiene dos objetivos: aliviar las crisis rápidamente (tratamiento agudo) y reducir su frecuencia (tratamiento preventivo). La combinación adecuada depende de la frecuencia y el grado de incapacidad de las crisis, así como de tus otras condiciones de salud.
Tratamientos agudos para detener una crisis
- Analgésicos de venta libre como ibuprofeno, naproxeno, ácido acetilsalicílico o paracetamol, tomados lo antes posible.
- Los triptanes, una clase de medicamentos con receta que actúan específicamente sobre la migraña.
- Los gepants (por ejemplo, ubrogepant y rimegepant) y los ditans (lasmiditan), opciones más recientes que pueden ayudar cuando los triptanes no son adecuados.
- Medicamentos antináuseas para aliviar las molestias gástricas y ayudar a que otros fármacos actúen mejor.
Usar medicamentos para el dolor agudo con demasiada frecuencia, más de unos 10 a 15 días al mes, puede provocar una cefalea por uso excesivo de medicación, por lo que es importante llevar un registro de los días en que los tomas.
Tratamientos preventivos para reducir las crisis
La prevención se considera cuando las crisis son frecuentes, prolongadas o difíciles de tratar. Las opciones incluyen:
- Medicamentos para la tensión arterial, como los betabloqueantes.
- Ciertos antidepresivos, por ejemplo la amitriptilina.
- Algunos antiepilépticos, como el topiramato.
- Anticuerpos monoclonales anti-CGRP, administrados mediante inyección.
- Atogepant y rimegepant, gepants en comprimidos para la prevención.
- Inyecciones de toxina botulínica para la migraña crónica.
- Enfoques no farmacológicos, como el ejercicio regular y los dispositivos de neuromodulación.
Últimos avances científicos
El tratamiento de la migraña ha cambiado rápidamente en los últimos años, en gran parte porque los investigadores aprendieron a actuar sobre el CGRP, la molécula de señalización implicada en las crisis. Esto es lo que sugieren los estudios más recientes, explicado de forma sencilla.
Anticuerpos anti-CGRP para la prevención
Los anticuerpos anti-CGRP inyectables (erenumab, fremanezumab, galcanezumab y eptinezumab) bloquean esta vía del dolor para prevenir las crisis. Un metaanálisis en red de 2026, que combina múltiples ensayos para comparar tratamientos, analizó la migraña episódica y concluyó que estos anticuerpos funcionan de forma bastante similar para reducir el número de días de migraña al mes. Lo que esto significa para ti: si uno de estos medicamentos es una opción, la elección suele depender de la pauta de dosificación, los efectos secundarios y el coste, más que de grandes diferencias en eficacia. Una revisión sistemática de 2025 también señaló que muchas personas continúan tomando estos anticuerpos a largo plazo y los toleran bien, lo cual es tranquilizador si necesitas un tratamiento preventivo durante años.
Recomendaciones preventivas más claras
En 2025, el American College of Physicians, un importante organismo profesional de Estados Unidos, publicó una guía actualizada sobre medicamentos preventivos para la migraña episódica en la práctica clínica habitual. Recomienda comenzar con opciones bien estudiadas e incorporar medicamentos basados en el CGRP cuando las primeras opciones no funcionan o no se toleran. Un metaanálisis en red anterior, que comparó distintos fármacos preventivos entre sí, contribuyó a orientar este tipo de decisiones. Lo que esto significa para ti: ahora existe un camino más claro y paso a paso que tu médico puede seguir, de modo que encontrar un tratamiento preventivo implica menos prueba y error que antes.
Gepants que tratan y previenen a la vez
Los gepants son pastillas que bloquean el CGRP. Algunos, como el atogepant y el rimegepant, pueden ahora prevenir las crisis, no solo detenerlas. Un estudio de vida real de 2025 sobre el atogepant tomado a diario siguió a pacientes en consultas ordinarias (una cohorte, es decir, un grupo al que se hace seguimiento a lo largo del tiempo) y comprobó que reducía los días de migraña al mes, en línea con lo que habían mostrado ensayos anteriores. Un estudio independiente de un año de duración sobre el rimegepant tomado en días alternos para la prevención informó de un beneficio sostenido y una buena seguridad a lo largo de 12 meses. Lo que esto significa para ti: para algunas personas, un único medicamento puede tanto tratar como prevenir la migraña, lo que puede simplificar la rutina diaria.
Dispositivos que calman el sistema nervioso
Los dispositivos de neuromodulación estimulan suavemente los nervios mediante pulsos eléctricos o magnéticos de baja intensidad, sin necesidad de fármacos. En 2025, la International Headache Society publicó guías basadas en la evidencia sobre dispositivos de neuromodulación no invasiva para el tratamiento y la prevención de la migraña, y una revisión de 2025 describió cómo estas herramientas se están utilizando en más situaciones que antes. Lo que esto significa para ti: si no puedes tomar ciertos medicamentos o prefieres evitarlos —por ejemplo, durante el embarazo—, puede valer la pena comentar con tu médico el uso de un dispositivo. Muchos de estos hallazgos son prometedores, aunque todavía están en desarrollo, y ningún tratamiento funciona igual para todo el mundo.
Vivir con migraña y su prevención
Más allá de los medicamentos, los hábitos del día a día pueden reducir la frecuencia de las crisis y su intensidad.
- Mantén rutinas estables de sueño, comidas e hidratación, ya que los cambios bruscos son desencadenantes frecuentes.
- Identifica y, en la medida de lo posible, reduce tus desencadenantes personales llevando un diario de cefaleas.
- Gestiona el estrés con actividad física regular, técnicas de relajación o terapia cognitivo-conductual.
- Corrige los niveles bajos de magnesio mediante la dieta o suplementos cuando así lo recomiende tu médico, y aprende a reconocer los signos de déficit de magnesio.
- Tratar los problemas de sueño, ya que el mal descanso tanto desencadena la migraña como es consecuencia de ella. Cuando hay ronquidos fuertes y somnolencia diurna, un especialista puede diagnosticar apnea obstructiva del sueño.
El apoyo de la familia, los empleadores y, cuando sea necesario, los profesionales de salud mental también ayuda a las personas a sobrellevar una enfermedad que puede resultar muy aislante.
Glosario
| Término | Definición |
|---|---|
| Aura | Síntomas neurológicos temporales y reversibles, a menudo visuales, que pueden aparecer antes o durante una migraña. |
| CGRP | Péptido relacionado con el gen de la calcitonina, una molécula del sistema nervioso que interviene en la transmisión del dolor migrañoso; muchos tratamientos nuevos actúan bloqueándola. |
| Pródromo | La fase de aviso previa al dolor de cabeza, con señales como bostezos, antojos o cambios de humor. |
| Pósdromo | La fase de recuperación tras el dolor, que suele describirse como la resaca de la migraña. |
| Nervio trigémino | Nervio facial principal implicado en la generación del dolor migrañoso. |
| Fotofobia | Mayor sensibilidad a la luz durante un ataque. |
| Fonofobia | Mayor sensibilidad al sonido durante un ataque. |
| Triptán | Clase de medicamento con receta utilizada para detener un ataque de migraña una vez que ha comenzado. |
| Gepant | Tipo de fármaco más reciente que bloquea el CGRP y puede tratar o prevenir la migraña. |
| Migraña crónica | Cefalea presente 15 o más días al mes durante al menos tres meses. |
Preguntas frecuentes sobre la migraña
¿Cuáles son los síntomas más frecuentes de la migraña?
El signo clásico es un dolor de cabeza pulsátil o latente, a menudo en un lado de la cabeza, que empeora con el movimiento. Muchas personas también sienten náuseas y se vuelven sensibles a la luz, el sonido y, a veces, los olores. Algunas notan señales de aviso previas, como bostezos, antojos de comida o cambios de humor, y aproximadamente una de cada cuatro experimenta un aura con alteraciones visuales o sensoriales. Tras ceder el dolor, puede persistir una sensación de cansancio y aturdimiento durante uno o dos días.
¿Cuál es la diferencia entre una migraña y un dolor de cabeza normal?
La cefalea tensional suele sentirse como una presión constante de intensidad leve a moderada en ambos lados de la cabeza, y raramente impide seguir con las actividades del día. La migraña es generalmente más intensa, a menudo unilateral y pulsátil, y se acompaña de síntomas adicionales como náuseas y sensibilidad a la luz y al sonido. Los ataques de migraña también tienden a durar más y con frecuencia obligan a descansar en una habitación oscura y silenciosa.
¿Qué desencadena una migraña?
Los desencadenantes varían de una persona a otra, pero entre los más comunes se encuentran el estrés, saltarse comidas, la deshidratación, el sueño escaso o irregular, los cambios hormonales relacionados con la menstruación, las luces brillantes o parpadeantes, los olores fuertes, el alcohol y los cambios bruscos en el consumo de cafeína. Los cambios meteorológicos y de presión afectan a algunas personas. Un solo desencadenante puede no ser suficiente por sí solo; con frecuencia se combinan varios. Llevar un diario de cefaleas durante unas semanas es la mejor manera de identificar tus desencadenantes personales.
¿Cómo se siente una migraña con aura?
El aura es un conjunto de síntomas neurológicos transitorios que suelen desarrollarse en pocos minutos y duran menos de una hora. El más frecuente es visual: líneas en zigzag brillantes, destellos de luz o un punto ciego que se desplaza por el campo visual. Algunas personas sienten hormigueo o entumecimiento que sube por un brazo, o tienen dificultad para encontrar las palabras. El aura aparece con mayor frecuencia justo antes de la cefalea, aunque puede presentarse sin dolor. Cualquier síntoma visual nuevo o repentino debe ser evaluado siempre por un médico.
¿Cuál es el mejor tratamiento para las migrañas?
No existe un único tratamiento mejor, ya que la elección adecuada depende de la frecuencia y la intensidad de las crisis. Las crisis leves y ocasionales pueden responder a analgésicos de venta libre tomados a tiempo. Las crisis más incapacitantes suelen requerir opciones con receta, como triptanes, gepantes o ditanes. Cuando las migrañas son frecuentes, puede ser útil un tratamiento preventivo, tomado de forma regular para reducir las crisis, desde comprimidos e inyecciones hasta dispositivos de neuromodulación. Un médico puede adaptar un plan a tu historial.
¿Puede un análisis de sangre diagnosticar una migraña?
No. La migraña se diagnostica clínicamente, a partir de los síntomas y la exploración, no mediante un análisis de sangre ni una prueba de imagen. Sin embargo, los análisis de sangre siguen siendo útiles para descartar otras afecciones que pueden causar o agravar las cefaleas, como problemas de tiroides, anemia, deshidratación o niveles bajos de ciertos minerales. Entender estos resultados puede ayudarte a ti y a tu médico a tener una visión más completa de lo que hay detrás de tus dolores de cabeza.
Fuentes
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- MedlinePlus, U.S. National Library of Medicine — Migraine — medlineplus.gov
- Mayo Clinic — Migraine: Symptoms and causes — mayoclinic.org
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- Shakir M. et al. — Efficacy and safety of CGRP monoclonal antibodies for migraine prevention in episodic migraine: a network meta-analysis — European Journal of Clinical Pharmacology, 2026 — doi.org/10.1007/s00228-025-03934-3
- Ray S. et al. — Patient Adherence and Long-Term Tolerability of Anti-CGRP Monoclonal Antibodies in Migraine Prevention: A Systematic Review — Cureus, 2025 — doi.org/10.7759/cureus.91347
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- Yuan H. et al. — International Headache Society evidence-based guidelines on non-invasive neuromodulation devices for the acute and preventive treatment of migraine — Cephalalgia, 2025 — doi.org/10.1177/03331024251388377
- Cocores A. et al. — Update on Neuromodulation for Migraine and Other Primary Headache Disorders: Recent Advances and New Indications — Current Pain and Headache Reports, 2025 — doi.org/10.1007/s11916-024-01314-7
Lecturas adicionales
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