La epilepsia es una enfermedad neurológica frecuente en la que una persona tiene una tendencia duradera a sufrir crisis epilépticas: breves episodios de actividad eléctrica anormal en el cerebro que pueden alterar el movimiento, la sensación, la conciencia o el comportamiento. Afecta a millones de personas de todas las edades y, con el tratamiento adecuado, la mayoría lleva una vida plena y activa. Dado que las crisis pueden manifestarse de formas muy distintas de una persona a otra, la epilepsia suele malinterpretarse. Un punto genera especial confusión: no existe ningún análisis de sangre que pueda diagnosticar la epilepsia por sí solo, aunque los análisis siguen desempeñando un papel de apoyo importante. En este artículo aprenderás qué es la epilepsia, los principales tipos de crisis, sus causas, cómo la diagnostican los médicos mediante la historia clínica, el EEG y las pruebas de imagen cerebral, y qué tratamientos —desde la medicación hasta la cirugía— pueden controlar las crisis.
¿Qué es la epilepsia?
Una crisis epiléptica es un episodio único: una descarga temporal de señales eléctricas desorganizadas entre las células cerebrales. La epilepsia es la afección crónica que implica una tendencia a repetir esos episodios. Los médicos suelen diagnosticar epilepsia tras dos crisis no provocadas con más de 24 horas de diferencia, o tras una sola crisis cuando las pruebas indican una alta probabilidad de que se repita. La palabra «no provocada» es importante, porque una crisis causada por un desencadenante puntual, como un nivel de azúcar en sangre muy bajo, se trata de forma diferente a la epilepsia en sí.
La epilepsia es una de las afecciones cerebrales graves más frecuentes en todo el mundo. Los Centros para el Control y la Prevención de Enfermedades estiman que afecta a unos 3 millones de adultos y a cientos de miles de niños solo en Estados Unidos. No es contagiosa, no es una forma de discapacidad intelectual y, para la mayoría de las personas, es perfectamente manejable.
Crisis epiléptica frente a epilepsia
Muchas personas tienen una sola crisis en toda su vida y no vuelven a tener ninguna. Una fiebre alta en un niño pequeño, una noche sin dormir, el síndrome de abstinencia del alcohol o una bajada brusca de sodio pueden desencadenar un episodio puntual. La epilepsia solo se diagnostica cuando la tendencia a tener crisis persiste en el tiempo, por eso es tan importante conocer todo lo que ocurrió antes, durante y después del episodio.
Los principales tipos de crisis epilépticas
Las crisis se clasifican según el área del cerebro donde se originan. Las crisis focales comienzan en una zona de un solo hemisferio; las crisis generalizadas afectan a redes de ambos hemisferios desde el principio. Esta distinción es importante porque orienta tanto el diagnóstico como la elección del tratamiento farmacológico. La tabla siguiente resume los tipos de crisis que con más frecuencia se mencionan.
| Tipo de crisis | Cómo puede manifestarse |
|---|---|
| Focal con consciencia conservada (término anterior: parcial simple) | La persona permanece despierta y consciente; puede presentar sacudidas en un lado del cuerpo, percibir un olor o sabor extraño, notar una sensación de subida en el estómago o experimentar una sensación de déjà vu. |
| Focal con alteración de la consciencia (parcial compleja) | La consciencia se reduce; aparecen mirada fija, confusión y movimientos repetitivos como chasquear los labios, manosear objetos o deambular. |
| Tónico-clónica (gran mal) | Pérdida de consciencia, rigidez corporal seguida de sacudidas rítmicas de brazos y piernas; es el tipo de crisis más conocido. |
| Ausencia (pequeño mal) | Una breve mirada perdida que dura unos pocos segundos, más frecuente en niños y fácil de confundir con un momento de distracción. |
| Mioclónica | Sacudidas musculares bruscas y rápidas, frecuentemente en los brazos, como si la persona hubiera recibido una pequeña descarga eléctrica. |
| Atónica (crisis de caída) | Una pérdida súbita del tono muscular que puede provocar que la cabeza caiga hacia adelante o que la persona se desplome. |
Una crisis tónico-clónica que dura más de cinco minutos, o crisis repetidas sin recuperación entre ellas, es una emergencia médica denominada estado epiléptico que requiere tratamiento inmediato.
¿Qué causa la epilepsia?
La epilepsia no es una sola enfermedad, sino un síntoma que muchas afecciones cerebrales distintas pueden compartir. En aproximadamente la mitad de los casos no se encuentra una causa clara. Cuando se identifica una causa, suele encuadrarse en uno de varios grupos.
Causas estructurales
Cualquier lesión o alteración del tejido cerebral puede crear un foco de convulsiones. Un ictus puede dañar el tejido cerebral y derivar posteriormente en epilepsia; para profundizar, consulta nuestra guía completa sobre el ictus y sus señales de alarma. Un traumatismo craneal, un tumor que presiona el cerebro y problemas presentes desde el nacimiento pueden tener el mismo efecto; consulta nuestro resumen sobre los síntomas del tumor cerebral. Las infecciones que inflaman el cerebro o sus membranas también pueden dejar una tendencia duradera a las convulsiones, por lo que conviene revisar nuestra guía sobre los síntomas y el diagnóstico de la meningitis.
Factores genéticos y metabólicos
Algunas epilepsias son hereditarias o están vinculadas a genes específicos, especialmente las epilepsias generalizadas que comienzan en la infancia o la adolescencia. Tener una predisposición genética no significa que un niño vaya a desarrollar epilepsia; simplemente aumenta las probabilidades. Los problemas metabólicos, desde ciertas enfermedades hereditarias hasta desequilibrios en la química del organismo, también pueden reducir el umbral convulsivo.
Convulsiones provocadas y desencadenantes
No toda convulsión implica epilepsia. Una convulsión provocada está desencadenada por un problema temporal: glucemia muy baja o muy alta, una caída brusca del sodio, niveles bajos de calcio o magnesio, síndrome de abstinencia alcohólica o ciertos medicamentos. Corregir el desencadenante suele detener las convulsiones. Esta distinción es fundamental para el diagnóstico, ya que determina si una persona necesita tratamiento a largo plazo para la epilepsia o simplemente el tratamiento del problema subyacente.
Cómo diagnostican los médicos la epilepsia
Como ninguna prueba por sí sola confirma la epilepsia, el diagnóstico se construye a partir de varias piezas que encajan entre sí. La pieza más valiosa suele ser gratuita: un relato claro de lo que ocurrió.
Historia clínica y testimonios de testigos presenciales
El neurólogo necesita saber qué observaste tú o un testigo antes, durante y después del episodio: si hubo alguna sensación de aviso, cómo se movió el cuerpo, si se perdió la consciencia, cuánto duró y cómo te recuperaste. Un vídeo grabado con el móvil durante un episodio, cuando existe, puede ser más útil que cualquier prueba de imagen.
EEG y neuroimagen
El electroencefalograma, o EEG, registra la actividad eléctrica del cerebro mediante pequeños sensores colocados en el cuero cabelludo y puede revelar patrones típicos de la epilepsia. Como un EEG rutinario solo capta una ventana breve, los médicos recurren a veces a registros con privación de sueño o de varios días. La resonancia magnética (RM) examina la estructura del cerebro en busca de cicatrices, malformaciones o tumores que puedan explicar las convulsiones, mientras que el TAC suele ser el primer paso en una urgencia.
El papel complementario de los análisis de sangre
Los análisis de sangre no diagnostican la epilepsia, pero responden a una pregunta diferente e importante: ¿podría haber otra causa detrás de esta crisis? Tras una primera crisis, los médicos suelen pedir un panel de electrolitos para comprobar el sodio y el potasio; puedes consultar nuestra guía para entender un panel de electrolitos. Un nivel de azúcar en sangre muy bajo puede desencadenar una crisis, por lo que la glucosa se revisa desde el principio, y puedes leer nuestra explicación sobre los niveles de glucosa en sangre. Un calcio alterado también puede ser responsable; para interpretar un resultado, consulta nuestra guía sobre el análisis de calcio en sangre. Un nivel bajo de magnesio puede reducir el umbral de las crisis, y puedes consultar nuestro artículo sobre los signos de déficit de magnesio. Estos resultados ayudan a distinguir una crisis provocada de una epilepsia verdadera.
Tratamientos para la epilepsia
El objetivo del tratamiento es sencillo de enunciar y, con frecuencia, alcanzable: ninguna crisis y ningún efecto secundario molesto. Aproximadamente dos de cada tres personas con epilepsia logran un buen control con el primero o el segundo medicamento que prueban. El resto puede necesitar combinaciones u otros enfoques.
Medicamentos antiepilépticos
Los medicamentos antiepilépticos son el tratamiento de primera línea para casi todo el mundo. La mayoría actúan calmando las señales eléctricas hiperactivas del cerebro. Algunos, como la lamotrigina, frenan los canales de sodio que utilizan las neuronas para dispararse; otra opción muy utilizada, el levetiracetam, actúa sobre una proteína en las terminaciones nerviosas que ayuda a controlar la liberación de neurotransmisores; el valproato potencia un neurotransmisor inhibidor llamado GABA. Los médicos suelen comenzar con un solo fármaco, un enfoque denominado monoterapia, porque usar un medicamento a la vez limita los efectos secundarios y facilita ver qué está funcionando. Las Instituto Nacional de Trastornos Neurológicos y Accidentes Cerebrovasculares de EE. UU. notas indican que actualmente hay más de 40 medicamentos antiepilépticos disponibles, lo que significa que existe un margen real para encontrar el que mejor se adapte a cada persona.
Seguimiento del tratamiento con análisis de sangre
Una vez iniciado el tratamiento, los análisis de sangre dejan de buscar causas y pasan a garantizar que el tratamiento sea seguro. Según el medicamento, tu equipo médico puede medir el nivel del fármaco en sangre, vigilar el hígado y revisar las células sanguíneas. Si tomas valproato, por ejemplo, los médicos pueden controlar tu hígado; puedes leer nuestra guía sobre las pruebas de función hepática. Algunos medicamentos pueden reducir el sodio o afectar al recuento sanguíneo con el tiempo, por lo que los médicos pueden repetir un análisis de electrolitos y revisar nuestra guía para interpretar un hemograma completo. Estas pruebas no hacen un seguimiento de la epilepsia en sí; sirven para asegurarse de que el tratamiento aporta más beneficios que riesgos.
Opciones para la epilepsia resistente a fármacos
Cuando dos medicamentos bien elegidos no logran controlar las crisis, la epilepsia se denomina farmacorresistente, y es el momento de valorar otras opciones en un centro especializado. La cirugía para extirpar o desconectar la pequeña zona donde se originan las crisis puede ser muy eficaz cuando esa área está claramente identificada y es segura de tratar. La estimulación del nervio vago, un pequeño dispositivo implantado cerca de la clavícula que envía pulsos suaves a un nervio del cuello, puede reducir la frecuencia de las crisis. La dieta cetogénica, rica en grasas y muy baja en hidratos de carbono, ayuda a algunos niños y adultos, y los nuevos dispositivos implantados pueden detectar la actividad epiléptica y responder a ella.
Cuándo llamar a urgencias
La mayoría de las crisis cesan solas en pocos minutos y no requieren llamar a una ambulancia. Llama a los servicios de emergencia de inmediato si ocurre alguna de las siguientes situaciones:
- Una crisis convulsiva dura más de cinco minutos.
- Comienza una segunda crisis antes de que la persona se haya recuperado de la primera.
- La persona no recupera la consciencia ni respira con normalidad una vez que cesan las sacudidas.
- La crisis ocurre en el agua o provoca una lesión grave.
- Es la primera crisis de la persona, o la persona está embarazada o tiene diabetes.
Mientras esperas, mantén a la persona segura: ayúdala a tumbarse en el suelo con cuidado, gírala de lado, acolcha la cabeza y retira los objetos peligrosos que haya cerca. No le metas nada en la boca ni la sujetes.
Últimos avances científicos en epilepsia
La investigación sobre la epilepsia avanza sin parar, y varios hallazgos recientes ya están cambiando la atención diaria. Aquí te explicamos qué significan en términos sencillos, con la advertencia habitual de que ningún estudio por sí solo es la última palabra.
Elegir medicamentos más seguros durante el embarazo
Un amplio registro internacional de embarazos que siguió miles de gestaciones descubrió que algunos antiepilépticos conllevan un riesgo de malformaciones congénitas mucho menor que otros. El levetiracetam, la lamotrigina y la oxcarbazepina se asociaron a las tasas más bajas, mientras que el valproato presentó las más altas, y el riesgo aumentaba con dosis mayores. A medida que los médicos fueron abandonando el valproato en favor de opciones más seguras, la tasa global de malformaciones descendió de forma notable. Un estudio nórdico independiente realizado sobre millones de niños —una cohorte poblacional (un grupo muy amplio seguido a través de registros sanitarios a lo largo del tiempo)— encontró igualmente tasas más elevadas de autismo y discapacidad intelectual tras la exposición al valproato o al topiramato, pero no tras el levetiracetam o la lamotrigina. Qué significa esto para ti: si eres una mujer en edad fértil, a menudo existe un medicamento que controla las crisis con menos riesgo para un futuro embarazo; merece la pena hablarlo con tu neurólogo antes de quedarte embarazada.
Comparar los medicamentos de primera elección
Un estudio multicéntrico comparó el levetiracetam y la lamotrigina como primer medicamento para mujeres con una forma frecuente denominada epilepsia generalizada idiopática. El levetiracetam tenía menos probabilidades de fracasar, especialmente en un subtipo concreto, aunque provocaba efectos secundarios con mayor frecuencia. Qué significa esto para ti: no existe un único medicamento ideal. La mejor primera opción depende de tu tipo de epilepsia y de qué efectos secundarios puedes tolerar mejor, que es exactamente el tipo de decisión que vale la pena comentar con tu médico.
Nuevas opciones para la epilepsia difícil de tratar
Aproximadamente una de cada tres personas sigue teniendo crisis a pesar de la medicación. Una revisión reciente de ensayos clínicos concluyó que añadir cenobamate, un fármaco más nuevo, al tratamiento existente ayudó a más pacientes a reducir sus crisis focales al menos a la mitad, y a más personas a quedarse sin crisis, en comparación con un placebo; los efectos secundarios fueron algo más frecuentes, y los revisores señalaron que aún se necesitan estudios independientes más prolongados. Para quienes son candidatos, la cirugía sigue siendo muy eficaz: una revisión de 2024 que incluyó a unos 500 pacientes concluyó que aproximadamente ocho de cada diez quedaron libres de crisis tras la intervención, y la mayoría se mantuvo sin crisis años después. Lo que esto significa para ti: la epilepsia farmacorresistente no es un callejón sin salida, y preguntar por un centro especializado en epilepsia puede abrir opciones reales.
Entender la MSIE (muerte súbita inesperada en epilepsia)
SUDEP son las siglas en inglés de muerte súbita inesperada en epilepsia, un evento poco frecuente en el que una persona con epilepsia muere de repente sin ninguna otra causa clara. Revisiones recientes destacan que la mejor protección es un buen control de las crisis, principalmente tomando la medicación de forma constante, junto con medidas prácticas de seguridad. Lo que esto significa para ti: es un tema difícil, pero el mensaje es tranquilizador y concreto. Mantener el tratamiento y reducir las crisis disminuye el riesgo, y tu médico puede hablar contigo sobre tu situación personal.
Vivir con epilepsia
Más allá de la medicación, los hábitos del día a día marcan una diferencia real. Entre los desencadenantes más habituales se encuentran olvidarse de tomar la medicación, dormir mal, el consumo elevado de alcohol y el estrés intenso, por lo que mantener una rutina estable es muy beneficioso. Tomar el medicamento siempre a la misma hora es una de las medidas más eficaces que están en tu mano. Las normas sobre conducción dependen de dónde vivas y suelen exigir un período sin crisis, a menudo de entre seis meses y un año, así que consulta la normativa local con tu médico. La mayoría de las personas con epilepsia trabajan, estudian, hacen ejercicio y viajan tomando solo precauciones razonables.
Glosario
| Término | Definición |
|---|---|
| Crisis epiléptica | Descarga eléctrica anormal y temporal en el cerebro que puede alterar el movimiento, la sensación o la conciencia. |
| Epilepsia | Afección cerebral caracterizada por una tendencia duradera a tener crisis recurrentes y no provocadas. |
| Aura | Síntoma de aviso temprano, como un olor extraño o una sensación de ascenso en el estómago, que algunas personas notan antes de una crisis. |
| Crisis focal | Crisis que comienza en una zona de un lado del cerebro. |
| Crisis generalizada | Crisis que afecta a redes de ambos lados del cerebro desde el inicio. |
| Crisis tonicoclónica | Crisis con rigidez seguida de sacudidas rítmicas y pérdida de conciencia; antes llamada gran mal. |
| Crisis de ausencia | Pérdida breve de conciencia con mirada fija y ausente, más frecuente en niños; antes llamada pequeño mal. |
| Electroencefalograma (EEG) | Prueba indolora que registra la actividad eléctrica del cerebro mediante sensores colocados en el cuero cabelludo. |
| Estado epiléptico | Crisis que dura más de cinco minutos, o crisis repetidas sin recuperación entre ellas; es una emergencia médica. |
| Crisis provocada | Crisis causada por un desencadenante temporal, como la hipoglucemia o el sodio bajo en sangre, y no por la epilepsia en sí. |
preguntas frecuentes
¿Existe algún análisis de sangre que pueda diagnosticar la epilepsia?
No. No existe ningún análisis de sangre que confirme la epilepsia. Los análisis de sangre siguen siendo útiles, pero responden a una pregunta diferente: ayudan a los médicos a determinar si algo temporal, como el sodio bajo, el calcio bajo o un nivel de azúcar en sangre muy bajo, fue la causa de una convulsión. También se utilizan para garantizar la seguridad del tratamiento farmacológico una vez que este comienza. El diagnóstico de epilepsia en sí se basa en tu historial médico, un EEG y pruebas de imagen cerebral como la resonancia magnética, que un neurólogo analiza en conjunto.
¿Es la epilepsia una enfermedad mental?
No. La epilepsia es una afección neurológica, lo que significa que tiene que ver con la actividad eléctrica del cerebro, y no es una enfermedad psiquiátrica ni mental. Las personas con epilepsia pueden, por supuesto, experimentar también ansiedad o depresión, como cualquier persona, y vivir con una enfermedad crónica puede generar estrés. Pero la epilepsia en sí es una afección física del cerebro, y no es señal de menor inteligencia ni de ningún defecto de carácter.
¿La epilepsia puede curarse o desaparecer con la edad?
En algunos casos, sí. Varias epilepsias infantiles remiten con la edad, y algunos niños dejan de tener convulsiones y, con el tiempo, abandonan la medicación bajo supervisión médica. En ciertas epilepsias focales, la cirugía puede eliminar las convulsiones de forma eficaz. Para muchos adultos, la epilepsia es una afección crónica que se controla en lugar de curarse, a menudo con muy buenos resultados, con la medicación adecuada y unos hábitos saludables. La posibilidad de curación depende de la causa y del tipo de epilepsia.
¿La epilepsia es hereditaria?
Puede serlo, pero la mayoría de los casos de epilepsia no son directamente hereditarios. Algunas formas están relacionadas con genes específicos y pueden darse en familias, especialmente las epilepsias generalizadas que comienzan en la infancia. Aun así, los genes suelen aumentar el riesgo en lugar de garantizar que se desarrolle la enfermedad. Muchas epilepsias tienen causas adquiridas, como un ictus o un traumatismo craneal, en las que la herencia tiene poco peso. Si te preocupa el riesgo familiar, un neurólogo o un asesor genético pueden orientarte.
¿Puedes conducir si tienes epilepsia?
En muchos casos, sí, una vez que las convulsiones están controladas. La mayoría de los países exigen un período sin convulsiones antes de poder conducir, habitualmente entre seis meses y un año, aunque las normas exactas varían según el país y la región. El objetivo es la seguridad tuya y de los demás. Habla con tu médico sobre la normativa vigente en tu lugar de residencia y sobre cómo tu tratamiento afecta a tu aptitud para conducir, y nunca actúes basándote en suposiciones.
¿Qué primeros auxilios hay que aplicar ante una crisis epiléptica?
Mantén la calma y controla el tiempo. Ayuda a la persona a tumbarse en el suelo, gírala con suavidad de lado para mantener las vías respiratorias despejadas y acolcha la cabeza. Aparta cualquier objeto duro o cortante y afloja la ropa ajustada alrededor del cuello. No introduzcas nada en la boca ni intentes inmovilizar a la persona. Quédate con ella hasta que esté completamente consciente y llama a los servicios de emergencias si la crisis dura más de cinco minutos o si se produce otra a continuación.
Fuentes
- National Institute of Neurological Disorders and Stroke (NINDS) — Epilepsy and Seizures — ninds.nih.gov
- Centers for Disease Control and Prevention (CDC) — Epilepsy Basics — cdc.gov
- Mayo Clinic — Epilepsy: Symptoms and causes — mayoclinic.org
- Battino D, Tomson T, et al. — Risk of Major Congenital Malformations and Exposure to Antiseizure Medication Monotherapy — JAMA Neurology, 2024 — doi.org/10.1001/jamaneurol.2024.0258
- Bjørk MH, et al. — Association of Prenatal Exposure to Antiseizure Medication With Risk of Autism and Intellectual Disability — JAMA Neurology, 2022 — doi.org/10.1001/jamaneurol.2022.1269
- Cerulli Irelli E, et al. — Levetiracetam vs Lamotrigine as First-Line Antiseizure Medication in Female Patients With Idiopathic Generalized Epilepsy — JAMA Neurology, 2023 — doi.org/10.1001/jamaneurol.2023.3400
- Brigo F, Lattanzi S. — Cenobamate add-on therapy for drug-resistant focal epilepsy — Cochrane Database of Systematic Reviews, 2024 — doi.org/10.1002/14651858.CD014941.pub2
- Darko K, et al. — Epilepsy Surgery for Drug-Resistant Epilepsy in Africa: A Systematic Review — Neurosurgery, 2024 — doi.org/10.1227/neu.0000000000003307
- Mastrangelo M, Esposito D. — Paediatric sudden unexpected death in epilepsy: From pathophysiology to prevention — Seizure, 2022 — doi.org/10.1016/j.seizure.2022.07.020
Más información
- Lee nuestra guía completa sobre el panel metabólico completo.
- Descubre nuestra guía sobre las causas y los tratamientos de la migraña.
- Consulta nuestra guía sobre los síntomas, las causas y los tipos de demencia.
- Lee nuestra visión general sobre la esclerosis múltiple.
- Revisión nuestra explicación sobre el cociente AST/ALT.
Comprenda los resultados de su laboratorio con AI DiagMe.
El seguimiento de la epilepsia genera con frecuencia resultados de analítica que pueden ser difíciles de interpretar por tu cuenta. Tras una crisis, puede que salgas de la consulta con un panel de electrolitos, una glucemia, niveles de calcio y magnesio, o análisis de hígado y hemograma para controlar la medicación. AI DiagMe te ayuda a entender qué significan esos valores en un lenguaje claro, para que puedas hacer preguntas más concretas en tu próxima cita. Está diseñado para ayudarte a comprender tus resultados, no para diagnosticar la epilepsia ni para sustituir a tu neurólogo.



